San Martín de San Juan volvió a dejar una buena sensación en el Torneo Clausura de Reserva, pero otra vez se quedó con las ganas de festejar. Este miércoles, en el estadio Hilario Sánchez, empató 0-0 con Boca Juniors por la cuarta fecha y sumó un punto que le sirve, aunque todavía le falta dar el salto para transformar el buen juego en victoria.
Después de la caída de la semana pasada frente a Independiente, el equipo sanjuanino mostró una respuesta positiva ante su gente. En varios tramos del partido fue más que el rival, generó situaciones y llevó peligro, pero volvió a chocar con el mismo problema de siempre: la falta de puntería en los metros finales.
La más clara llegó en el segundo tiempo, cuando Gonzalo Lucero sacó un remate que dio en el travesaño. En la jugada siguiente, Lattanzio tuvo el rebote para abrir el marcador, pero no pudo resolver bien y el Xeneize terminó respirando aliviado.
El cuerpo técnico volvió a apoyarse en varios chicos que suelen entrenar con el plantel profesional de Primera Nacional. Entre ellos estuvieron Ezequiel Valenzuela, Lucas Verón, Gonzalo Lucero, Bruno Juncos, Lautaro Acosta y Lautaro Lattanzio, una base que le dio orden y experiencia al equipo.
Con este empate, el Verdinegro suma tres igualdades y una derrota en cuatro fechas. Todavía no pudo ganar, pero en San Juan quedó la sensación de que el equipo está cerca y que, si afina la definición, puede empezar a transformar buenas actuaciones en resultados.
En la próxima fecha, San Martín tendrá que salir de San Juan para visitar a Ferro Carril Oeste, con la idea de conseguir por fin su primer triunfo en el campeonato.

