River vuelve a salir a la cancha por la Copa Sudamericana y esta vez el desafío no es menor: este miércoles, desde las 21.30, visita a Independiente Santa Fe en el estadio El Campín de Bogotá, por la ida de los octavos de final. Para el equipo de Núñez, la idea es clara: traer un buen resultado para encarar la revancha con más aire.
El Millonario llega con un poco más de calma después de ganarle 2-0 a Argentinos Juniors en el Monumental. Ese triunfo cortó una seguidilla pesada de seis derrotas seguidas en torneos de AFA, la peor marca del club en el profesionalismo. En lo anímico, eso vale mucho; en lo futbolístico, todavía hay cuentas pendientes.
El cruce con Santa Fe iba a jugarse una semana antes, pero se postergó por el terremoto que afectó a Colombia el pasado 10 de agosto. Ese cambio de fecha le permitió a River recuperar a algunos jugadores y contar con Thiago Almada para los dos partidos de la serie.
Igual, no todo es buena noticia. El equipo tendrá bajas importantes, sobre todo por las bandas. Gonzalo Montiel arrastra una sobrecarga en el aductor izquierdo y Marcos Acuña sigue en recuperación por un desgarro en el isquiotibial derecho que sufrió ante Gimnasia, en La Plata.
Con esos huecos y sin haber inscripto a Giovanni González ni a Francisco Ortega para esta instancia, River deberá acomodarse como pueda en esos puestos. Además, quedaron afuera de la lista Lucas Beltrán y Mauro Arambarri. Beltrán, que fue titular contra Argentinos, dejará su lugar a Rafael Santos Borré. Por su parte, Sebastián Driussi sigue en recuperación y está cerca del alta médica.
Del otro lado aparece un Santa Fe que llega descansado. No jugó el fin de semana frente a Atlético Nacional porque ese partido también fue reprogramado tras el terremoto. Su última presentación fue el sábado 8 de agosto, cuando le ganó 2-0 a Boyacá Chicó como local, con goles de Hugo Rodallega y de Juan Palma Micolta, en contra.
En el torneo colombiano, el conjunto dirigido por el uruguayo Pablo Repetto está 11° con tres puntos y un partido menos que varios rivales. Llegó a esta Sudamericana después de terminar tercero en el grupo de la Copa Libertadores que compartió con Corinthians, Platense y Peñarol. Después, dejó en el camino a Caracas con un global de 5-0 en los playoffs.
Más allá del rival, River también deberá bancarse la altura de 2.600 metros de Bogotá y la humedad, dos factores que Santa Fe buscará usar a su favor. En un partido así, cada detalle pesa y mucho.
Para la gente de River, la expectativa es la de siempre: ver al equipo dar un paso firme afuera de casa y empezar a encaminar la clasificación a los cuartos de final. En una serie corta, no hay mucho margen para regalar nada.

