River tuvo todo para encaminar la serie, pero terminó masticando bronca en el Monumental. Empató 1 a 1 con Independiente Santa Fe y después cayó 8 a 7 en los penales, en una noche que dejó más preguntas que festejos.
El equipo arrancó mejor, con más claridad y aire arriba. Almada, Correa y el regreso de Driussi le dieron otra cara al ataque, aunque el gol tardó en caer y la cosa quedó abierta demasiado tiempo.
Recién a los 7 minutos del segundo tiempo, Montiel desbordó por derecha y metió el centro que Driussi cambió por gol. Parecía que River se acomodaba, pero no logró liquidarlo y dejó vivo al rival, que después encontró su chance.
El empate llegó por un penal cobrado tras una mano de Martínez Quarta, y Fagundez no perdonó. Desde ahí, el partido se puso espeso y en los penales aparecieron todos los fantasmas de golpe, como si hubieran estado esperando en la puerta.
Santiago Beltrán atajó tres remates y sostuvo la ilusión hasta el final, pero River igual se quedó afuera. En la serie, Borre pegó tres veces en el palo y el último disparo terminó de sellar el papelón; ¿cómo se te escapa una así?

