River se llevó un 0-0 de Bogotá ante Independiente Santa Fe y la serie quedó para cualquiera. En el Nemesio Camacho El Campín, el equipo de Núñez arrancó con más juego, pero después aflojó y terminó cuidando el punto como quien guarda la última moneda del bolsillo.
En la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, el conjunto dirigido por el Chacho manejó la pelota durante buena parte del primer tiempo. Tuvo un 70% de posesión y algunas chances para abrir el partido, pero no encontró el gol que le acomodara la noche.
La más clara de River fue un cabezazo de Lautaro Rivero, que obligó a una gran respuesta del arquero colombiano Weimar Asprilla. Del otro lado, Nahuel Bustos avisó con un remate que dio en el travesaño y empezó a meterle julepe a la defensa millonaria.
Antes del descanso, Fausto Vera perdió la pelota en mitad de cancha y Santa Fe salió rápido de contra. Bustos volvió a quedar mano a mano con el arco, pero su remate pegó en el palo izquierdo de Santiago Beltrán. Ahí el partido ya venía con olor a lío.
En el complemento cambió la película: River perdió claridad, cedió metros y se dedicó a aguantar. Santa Fe creció, empujó y tuvo más de una para ganarlo, pero el marcador no se movió. La revancha será el miércoles 26 de agosto en el Monumental, donde River buscará hacer valer la localía. ¿Quién dijo que esta serie iba a ser tranquila?

