El Tribunal de Penas de la Liga Sanjuanina de Fútbol no anduvo con vueltas: resolvió el partido entre Villa Hipódromo y Sportivo Punteto con triunfo 3-0 para el local.
La historia venía caliente desde el domingo 11 de octubre, cuando el encuentro por la Primera B se frenó a los 18 minutos del segundo tiempo. Todo explotó después de un penal cobrado para Villa Hipódromo, y Punteto decidió pegar el volantazo y dejar la cancha.
Según la resolución, el árbitro hasta consultó al capitán del equipo visitante para ver si seguían. Pero la respuesta fue que la decisión de retirarse era definitiva, así que no había vuelta atrás.
Con ese panorama, el Tribunal consideró que hubo una conducta antideportiva y aplicó el reglamento sin demasiada poesía. A Sportivo Punteto le dieron por perdido el partido, además de una multa de 150 V.E. y tres fechas de suspensión para los jugadores y miembros del cuerpo técnico que firmaron la planilla.
En criollo: la protesta por el penal terminó saliendo carísima. Punteto no solo se quedó sin los puntos, sino que además cargó con sanción económica y deportiva, un combo que deja a cualquiera mascando bronca, ¿no?

