La Justicia federal se metió de lleno en el patrimonio de Claudio “Chiqui” Tapia y pidió revisar sus números con lupa. La sospecha es por un presunto enriquecimiento ilícito, así que ahora quieren ver si la cuenta cierra o queda picando.
El fiscal Gerardo Pollicita le pidió al juez federal Ariel Lijo que levante el secreto fiscal y bancario del presidente de la AFA. También busca acceso a cuentas, declaraciones juradas, bienes, movimientos económicos y nivel de consumo, además de datos protegidos por normas de mercado y lavado.
Todo arrancó con una denuncia presentada en abril por el empresario Guillermo Tofoni, que está en litigio con Tapia. En esa presentación sostuvo que el dirigente tuvo un fuerte crecimiento patrimonial mientras cumplía funciones en la CEAMSE.
Según la documentación incorporada al expediente, entre 2017 y 2024 se habría registrado un incremento cercano al 1000%. En 2017 declaró cuatro propiedades valuadas fiscalmente en $17 millones, un vehículo y $1,5 millones en efectivo; en 2024, informó más de $1.002 millones en depósitos bancarios, más de $39 millones en efectivo y US$246.206 en una caja de ahorro.
La denuncia también puso bajo la lupa los ingresos declarados por Tapia. Según esos papeles, informó $100.233.144 por su función en la CEAMSE y $718.536.500 como vicepresidente de la CONMEBOL; su cargo como presidente de la AFA es ad honorem. Por ahora no hay imputación formal ni allanamientos, y la pelota la tiene Lijo: ¿autoriza o no las medidas?

