El boxeo mexicano quedó golpeado por la muerte de Arturo “Lobito” Torres, que falleció a los 26 años. El púgil estuvo una semana internado en coma inducido después del combate en Mexicali, Baja California.
Todo pasó el sábado 19 de septiembre, cuando iban 2 minutos y 31 segundos del séptimo asalto. El árbitro Jaime Ortiz frenó la pelea al ver que Torres recibía demasiado castigo.
En ese momento, el rincón del peleador también decidió tirar la toalla. El cierre fue brusco: tras el nocaut técnico, Torres se desplomó sobre la lona y empezó a convulsionar.
El equipo médico entró enseguida y lo llevó de urgencia a un centro hospitalario de la ciudad. Allí fue inducido al coma e intervenido quirúrgicamente, pero no logró despertar.
Su hermano Ángel había contado que la cirugía había salido bien y que el coma buscaba ayudarlo a recuperarse. Arturo Torres debutó como profesional en 2018 y dejó un registro de 24 peleas: 15 victorias, seis derrotas y tres empates. Una noche que terminó como nadie quería, ¿no?

