La muerte de Jorge “Locomotora” Castro sacudió al mundo del deporte. El excampeón mundial de boxeo se descompensó en el Bingo de Morón y, según el informe policial, tuvo una baja de insulina dentro de su cuadro de diabetes.
El dato más fuerte llegó con la autopsia preliminar: el deceso se produjo por un “edema agudo de pulmón consecuente de una falla cardíaca sin lesiones de ningún tipo”. Los forenses concluyeron que fue una muerte “no traumática”, sin marcas de violencia.
Su hija, Quimey, habló con medios que estaban en la puerta de su casa y contó que a su papá le empezó a doler el pecho. También pidió respeto por la intimidad familiar, en un momento que ya venía pesado de por sí.
La joven relató que, cuando volvió del baño, Jorge Castro le dijo que le dolía un poco el pecho y enseguida avisaron a la seguridad del lugar. Después, según contó, le hicieron reanimación cardiopulmonar durante 15 minutos en una oficina del bingo, pero no pudieron revertir la situación.
Un testigo, Marcos Tolosa, dio otra versión de esa secuencia y dijo que el exboxeador alcanzó a repetir: “Me duele el pecho” antes de caer. También cuestionó la demora en la asistencia y aseguró que el lugar no tenía personal sanitario para responder rápido. Los restos del exdeportista se velarán este miércoles a las 18 en la cochería Pache de Morón; una despedida triste, de esas que no dejan mucho para el comentario, ¿no?

