La Justicia española abrió una investigación por la muerte de Jesús de Miguel, delantero de Tenerife de 30 años, tras un choque con Jesús Owono en un partido de la Segunda División. El arquero de Andorra quedó en el centro de un expediente que mezcla lo penal y lo deportivo.
Según informó El País, la Policía Nacional inició diligencias por un posible delito de homicidio imprudente leve. El Tribunal Superior de Justicia de Canarias aclaró que, cuando hay una muerte por causas no naturales, la investigación arranca de oficio, pero eso no significa una acusación formal.
En España, el artículo 142 del Código Penal prevé penas de uno a cuatro años de cárcel para el homicidio por imprudencia grave. Si la imprudencia es menos grave, la sanción puede ser una multa de tres a dieciocho meses, aunque todavía falta mucho para saber si eso aplica acá.
En lo deportivo, el artículo 102 del Código Disciplinario de la Federación Española de Fútbol habla de suspensiones de cuatro a doce partidos para acciones violentas que provoquen lesiones graves. La expulsión de Owono podría empujar esa vía, pero la resolución dependerá del organismo que corresponda. O sea: la pelota ya quedó atrás, pero el expediente sigue corriendo.
La jugada fue en el minuto 97, en el estadio Heliodoro Rodríguez López. Owono salió a disputar una pelota y chocó fuerte con De Miguel, que sufrió un paro cardiorrespiratorio en el césped. Los médicos lo reanimaron, pero murió a la mañana siguiente, y el árbitro expulsó al arquero y suspendió el partido. ¿Ahora qué dirán los tribunales y la disciplina? Ahí está la cosa.

