Henry Martín volvió a San Juan con una misión bien brava: prepararse para la carrera homenaje del TC 2000.
Y no vino a pasear ni a sacarse la foto. Durante toda la semana estuvo entrenando en karting para aflojar el cuerpo y volver a agarrarle la mano a la velocidad.
El sanjuanino vive hace cinco años en Barcelona, donde tiene un emprendimiento personal, y llegó el fin de semana pasado a la provincia. La cuenta que hace él mismo ya marca la cancha: hace ocho años que no maneja un karting y doce que no se sube a un auto de competición.
Por eso el desafío no es menor. Este jueves tendrá el primer contacto con el Toyota con el que competirá en el Zonda-Eduardo Copello, un circuito que, como dijo él, “no perdona”.
Antes de esa prueba, se la pasó girando en karting gracias al equipo que le prestó Nicolás Gallardo. Ahora le toca dar el salto grande y ver si el pilóto sigue adentro, aunque el reloj haya ido por otro carril. ¿Le alcanzará con la memoria y un poco de muñeca?
