Marcelo Gallardo ya está oficialmente al frente de la Selección de Ecuador. Este jueves fue presentado y arrancó con una frase bien de entrenador con ambición: quiere una etapa que deje marca.
“Es un desafío de vida”, dijo el Muñeco en su primera conferencia. También contó que esta aventura no es solo fútbol, sino la chance de conocer otra cultura y otro pueblo.
El ex River firmó contrato hasta 2030 y tendrá la misión de ordenar a La Tri con su sello. Dijo que la idea es sostener lo bueno que ya viene mostrando el equipo y empujarlo un poco más, sin dormirse en los laureles.
Ahí apareció su caballito de batalla: la identidad. Gallardo remarcó que sin idea no hay nada, y que quiere un equipo que represente al pueblo ecuatoriano con convicción, disciplina y trabajo. Traducido al barrio: no alcanza con jugar lindo, hay que poner el pecho y sostenerlo.
También habló de Matías Biscay, su histórico colaborador, que por ahora no se suma por una cuestión personal. El Muñeco dejó abierta la puerta para más adelante, mientras arranca esta nueva etapa con una consigna clarita: que Ecuador juegue con alma y con estilo, ¿no?

