Desamparados la pasó con un susto grande, pero terminó sonriendo. Igualó 1 a 1 con Unión de Villa Krause y, por la ventaja deportiva, se metió en semifinales del torneo local.
El arranque fue un baldazo de agua fría para el Puyutano. Apenas iba un minuto cuando Joaquín Araya, desde el punto penal, puso en ventaja al Azul y cambió el libreto de entrada.
Después, Desamparados fue acomodándose al partido. A los 25, Lucas Flores clavó el empate y le devolvió aire a un equipo que necesitaba reaccionar rápido para no quedar pagando.
En el complemento, Unión sintió el desgaste de los últimos partidos y le faltó claridad para lastimar. Desamparados tampoco se volvió loco: le alcanzaba con el resultado y se aferró a la clasificación, sin hacer más ruido del necesario.
Así, el Puyutano sigue en carrera y ahora tendrá enfrente a Marquesado. ¿Quién dijo que los mata-mata no traen nervios hasta el último minuto?

