Hace apenas dos años, Román Emmanuel Montaña jugaba al fútbol como cualquier chico de su edad. Un día apareció una bicicleta y el pibe de Chimbas cambió la cancha por el pedal.
Román tiene 12 años, nació y se crió en Chimbas y hoy vive con su familia en el barrio Amistad. Arrancó en el ciclismo por un amigo, Lisandro, que ya practicaba la disciplina, y enseguida le agarró el gustito.
La cosa empezó con una bici que había en el fondo de la casa y pedía mano urgente. No era de competición ni cerca, pero para él alcanzaba: quería andar, y listo. Le dijeron que estaba loco, pero el chico se puso las pilas y siguió.
Dos años después, volvió de Rafaela con dos medallas de plata. El fin de semana pasado fue subcampeón argentino en partida detenida y en vueltas puntuables, en el Campeonato Argentino de Pista Infanto Juvenil.
Detrás de cada carrera hay una familia que hace números finitos para que el sueño no se quede picando. Su papá, Mario Montaña, contó que todo es caro: una rueda, un tubo, el cuadro si se rompe en una caída. Y encima, en apenas diez días, se viene otro desafío en Santiago del Estero. ¿Quién dijo que pedalear era fácil?

