Cabo Verde pasó de dar que hablar en el Mundial a meterse en un bardo que nadie veía venir. El equipo que le hizo partido a Argentina en los 16avos ahora acumula dos derrotas seguidas y quedó complicado rumbo a la Copa de África.
Primero cayó 3-1 ante Mali y después perdió 2-1 con Ruanda. Con esos resultados, el margen se achicó bastante y el equipo quedó obligado a levantar cabeza rápido si quiere seguir con chances.
Pero la cosa no quedó solo en la cancha. Después del tropiezo frente a Mali, varios futbolistas aparecieron en un video difundido en redes sociales mientras estaban de fiesta en un local de la capital.
La escena generó más ruido porque en ese mismo lugar también había jugadores de Ruanda, justo el equipo que después les ganó el partido. Y ahí empezó el murmullo fuerte, porque en estos casos la pelota no siempre tapa todo.
El entrenador Humberto Bettencourt también quedó bajo la lupa. Parte de la hinchada ya pide su salida, mientras la selección intenta salir del pozo y dejar atrás una racha que le complicó el presente. ¿Podrá acomodarse antes de que el quilombo siga creciendo?

