En el Morumbí, Boca sufrió sobre el final, pero hizo lo que tenía que hacer: meterse entre los cuatro mejores de la Copa Sudamericana. Fue 1-1 ante San Pablo, este martes, y la serie quedó del lado xeneize.
El primero en pegar fue el equipo de La Ribera. A los 15 minutos del segundo tiempo, Leandro Lozano metió el 1-0 y le puso un poco de aire a una noche que venía pesada. Después, cuando el local apretó con todo, Domingos Duarte clavó el empate a los 44'.
Antes de eso, Boca había arrancado mejor y manejó la pelota con más criterio que su rival. No generó un carnaval de chances, pero sí algunas aproximaciones que hicieron ruido, como una contra que desperdició Miguel Merentiel y un centro venenoso de Leandro Paredes que terminó en las manos de Rafael.
El conjunto brasileño también tuvo las suyas, aunque sin la puntería necesaria para cambiar la historia. Hubo un cabezazo de Santana que se fue por arriba y otra acción que terminó en el travesaño, con Álvaro Montero respondiendo arriba para salvar el arco xeneize.
Con la serie encaminada, Boca terminó aguantando el chaparrón en un estadio caliente y con el público de San Pablo impaciente. Ahora se viene Vasco da Gama, que dejó afuera a Independiente de Santa Fe por 2-0 global. ¿Quién dijo que esto iba a ser un trámite?

