La Selección argentina arrancó con el pie derecho y con la motosierra afinada en el amistoso ante Burkina Faso. En el Monumental, el equipo de Lionel Scaloni se puso 3-0 en apenas 12 minutos y después manejó la noche a gusto.
El primer grito llegó de penal: a Lautaro Martínez le atajaron el remate, pero tomó el rebote y abrió la cuenta con el reloj todavía caliente. Poco después, Julián Álvarez metió el segundo tras una jugada que terminó en rebote y dejó al rival mirando desde lejos.
El tercero fue de Gianluca Prestianni, que a los 12 minutos clavó un derechazo y empezó a encaminar la goleada. Después apareció Nico Paz, que controló un pase largo y definió entre las piernas del arquero para el cuarto.
Antes del descanso, Julián Álvarez volvió a facturar tras una asistencia de Prestianni y estiró la diferencia sin demasiados dramas. Ya en el segundo tiempo, Franco Mastantuono marcó su primer gol con la Selección y puso el sexto para una noche que venía torcida para el visitante desde temprano.
El cierre lo firmó Giuliano Simeone sobre el final, para sellar el 7-0 y dejar otro resultado de esos que hacen ruido. Argentina ya había goleado 4-0 a Bolivia, así que la pregunta queda picando: ¿quién para esta máquina cuando se enchufa?

