Deportivo Aberastain se volvió a casa con la ilusión hecha bolsa. Este viernes, cayó 1-0 ante Villa Hipódromo y se quedó sin chances de ascenso.
El partido se jugó en cancha de la Villa y venía cerrado, de esos que parecen destinados al cero. Pero sobre el final apareció Rodrigo Arancibia para meter el gol que cambió todo y desató el festejo local.
Con ese triunfo, Villa Hipódromo sigue prendido en la pelea grande y espera por su próximo rival. Del otro lado, el Naranja se quedó sin margen y deberá jugar otro año en la B del fútbol sanjuanino.
La derrota pegó justo donde más duele: en la semifinal y sobre la hora, cuando ya muchos pensaban en un desenlace más tranquilo. En el fútbol, ya se sabe, un minuto te acomoda la vida y al siguiente te deja mirando desde afuera.
Ahora, Villa Hipódromo aguarda al ganador del cruce entre Villa Obrera y Centenario. Y Aberastain tendrá que empezar de nuevo, con la cabeza baja pero sin otra que seguir remando, ¿qué le va a hacer?

