La industria del juguete espera levantar ventas por el Día de las Infancias y mira de cerca a las pantallas
La Cámara Argentina de la Industria del Juguete apuesta a que esta fecha le dé aire a un sector golpeado por la baja del consumo y la competencia de la tecnología. Julián Benítez dijo que el Día de las Infancias concentra cerca del 60% de las ventas del año.
A pocos días del Día de las Infancias, la Cámara Argentina de la Industria del Juguete pone todas sus fichas en una mejora de las ventas. El sector viene golpeado por la caída del consumo, la competencia de las importaciones y el tirón de las pantallas.
En diálogo con Radio Mil20, el vocero de la entidad, Julián Benítez, dijo que esta fecha representa cerca del 60% de la facturación anual. "La verdad es una fecha muy importante para el sector. Venimos realizando una campaña fuerte para poner al juguete en valor y la película Toy Story vino a dar ese empujoncito que tanto necesitábamos, reabriendo el debate entre el uso intensivo de la tecnología y el juego tradicional", señaló.
Benítez también marcó que el uso de celulares, tablets y otros dispositivos cambió los hábitos de juego. Según explicó, eso hizo caer el mercado un 25%. A eso se suma otro problema de fondo: en los últimos diez años bajó 40% la natalidad.
"En 2015 había 2,4 hijos por persona gestante y hoy ese número ronda los 1,4. Eso también reduce el mercado, no solo para los juguetes, sino para muchos otros sectores", afirmó. Para la industria, menos chicos y más tiempo de pantalla son una mala combinación.
El vocero de la CAIJ agregó que el golpe económico también se siente en las fábricas. Dijo que hoy hay cinco plantas de juguetes en proceso de cierre, muchas de ellas pymes familiares con años de trabajo. También señaló que varias jugueterías dejaron de operar o se volcaron a la venta online por el peso de los alquileres y las tarifas.
Pese a eso, Benítez aseguró que hay opciones para todos los bolsillos. Habló de juguetes didácticos, bloques, productos de playa y artículos para la primera infancia. Y remarcó que la pelea de fondo no es contra la tecnología, sino por recuperar el juego compartido.
"No es una competencia entre juguetes y pantallas. La moderación por parte de madres y padres es fundamental. Si logramos superar los primeros minutos de resistencia y proponemos juegos tradicionales, el cambio en los chicos es impresionante", sostuvo. También destacó que los juegos de mesa y de cartas siguen creciendo entre adolescentes. Porque, al final, hasta las pantallas necesitan descanso.