Dictaron prisión preventiva y un año de investigación para el acusado del femicidio de Gemma Álvarez
La causa por el femicidio de Gemma Álvarez avanzó este viernes con la imputación de Matías Ezequiel Marín y su prisión preventiva por 12 meses. La autopsia confirmó que la mujer recibió 31 heridas de arma blanca y que el proceso seguirá con la investigación en curso.
La causa por el femicidio de Gemma Álvarez tuvo este viernes un avance fuerte. El juez Sergio López Marti ordenó un año de prisión preventiva para Matías Ezequiel Marín.
También fijó el mismo plazo para la investigación penal. El acusado quedó imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.
La medida la pidió el fiscal Nicolás Schiattino. La defensa quiso que Marín siguiera el proceso en libertad, pero el juez acompañó el planteo de la Fiscalía.
Marín quedó alojado en el Servicio Penitenciario Provincial mientras avanza la causa. Llegó a Tribunales esposado y con los dos brazos vendados.
Durante la audiencia no quiso declarar. Después pidió una pausa de 15 minutos porque dijo que le costaba respirar, y luego la reunión siguió hasta la resolución final.
La autopsia fue una de las pruebas más duras de la jornada. El informe marcó que Gemma Álvarez murió por 31 heridas hechas con un arma blanca.
Según la acusación, el agresor usó un cuchillo de unos 25 centímetros. Ese cuchillo apareció después en un descampado cerca del lugar del ataque.
La reconstrucción fiscal sostiene que Marín fue hasta la casa de su expareja, en barrio Las Alondras, en Chimbas. La esperó cuando salió rumbo a su trabajo en un centro de salud, donde hacía tareas de limpieza.
La mujer quiso escapar en su moto, pero él la siguió en un Volkswagen Gol Trend blanco. Cerca de la Costanera, la habría alcanzado, la hizo frenar y la atacó con el cuchillo.
La autopsia también descartó que el disparo de un policía que estaba de adicional en una estación transformadora cercana haya tenido relación con la muerte. Ese tiro se hizo para frenar el ataque.
Después del crimen, Marín dejó el auto y se escapó a pie por un descampado. En el vehículo quedaron su billetera y su documentación, que ahora forman parte de la prueba.
Horas más tarde lo agarraron en una casa de Villa Obrera, en Chimbas, después de que un vecino avisara a la Policía. Tenía heridas en los brazos, y los investigadores todavía buscan saber cómo se las hizo.
La causa también suma un dato clave: Marín tenía antecedentes por violencia de género y una prohibición de acercamiento vigente hacia Gemma Álvarez. Esa medida se había dictado a principios de julio, después de una denuncia presentada el 1 de ese mes.