El Belgrano Cargas entra en una licitación decisiva y San Juan mira de reojo por el desarrollo minero
El Gobierno nacional apunta a abrir en agosto el proceso para concesionar el ferrocarril. La movida ya despertó el interés de grandes empresas que siguen de cerca el empuje minero sanjuanino.
El proceso para privatizar el Belgrano Cargas va a pegar un giro fuerte en agosto, cuando el Gobierno nacional tiene previsto publicar el llamado a licitación para entregar la concesión de la red ferroviaria. La jugada no pasa desapercibida en San Juan, donde la minería de cobre empuja cada vez más fuerte y necesita una logística a la altura. En criollo: sin tren y sin infraestructura, los grandes proyectos pueden quedar frenados o encarecidos.
Por eso, operadores logísticos y grupos empresarios ya empezaron a moverse para no quedarse afuera. Entre los nombres que aparecen están Grupo Techint y el empresario Benito Roggio, cuyos representantes mantuvieron reuniones para tomar nota de las necesidades que van a traer emprendimientos como Josemaría, Los Azules, El Pachón y Vicuña. La expectativa es clara: cuando la producción arranque con más fuerza, hará falta mover insumos y mercadería a gran escala, sin margen para improvisar.
En ese tablero, el transporte ferroviario se vuelve una pieza clave porque permitiría bajar costos y mejorar la competitividad de toda la cadena. También gana peso el desarrollo del predio logístico de Angaco, que se perfila como un punto estratégico para los proveedores mineros. Ese espacio toma todavía más relevancia si se lo compara con las limitaciones operativas y los mayores costos que hoy arrastra el parque logístico de Albardón.
El presidente de Trenes Argentinos Cargas, Alejandro Núñez, adelantó que el llamado a licitación podría salir en las primeras semanas de agosto, después de más de un año de trabajo técnico y político. Lo dijo durante el Salta Mining Summit II, donde la infraestructura fue uno de los temas centrales para sostener el crecimiento minero en el norte del país. Según explicó, el pliego fue armado con distintas áreas del Gobierno nacional y va a exigir inversiones obligatorias al futuro concesionario.
Las obras estarán enfocadas en recuperar y modernizar la red ferroviaria existente, sumar capacidad de transporte y hacer más eficiente el sistema. Además, Núñez dejó abierta la puerta para que más adelante se concreten desvíos ferroviarios específicos, pensados para conectar proyectos industriales, agrícolas y mineros con la vía principal. La licitación, encima, ya mueve el avispero entre jugadores de peso internacional: entre los interesados aparece Grupo México, que habría mostrado disposición a invertir cerca de US$3.000 millones, y también un consorcio de las principales cerealeras del país, que definirá su apuesta cuando se conozcan las condiciones finales del pliego.