La Policía avanza en la investigación por la faena de caballos en Pocito y podría haber nuevos detenidos
La Policía llegó por una investigación de robo de caballos y se topó con un galpón cargado de restos, herramientas de faena y animales vivos. Ahora buscan saber si había más personas metidas en el negocio.
Lo que empezó como una pesquisa por el robo de equinos terminó destapando un cuadro pesado en Pocito. En un galpón de la zona de calle 9, entre Lemos y Vidart, la Policía encontró restos óseos, cabezas, cueros y distintos elementos usados para la faena de caballos. También había aves autóctonas en cautiverio y tres equinos vivos que, según la investigación, habrían estado listos para ser sacrificados.
El principal Germán Torres, de la Policía de San Juan, contó en diálogo con Radio Mil20 que todo arrancó a fines de junio, cuando personal de la Unidad Rural N°4 seguía pistas por animales sustraídos. En medio del rastrillaje, los efectivos sintieron un olor fuerte, parecido a carne en descomposición, que salía desde el inmueble. Con ese dato encima, pidieron autorización judicial y el Juzgado de Faltas y Convivencia de Pocito habilitó el ingreso sin demoras.
Adentro, el panorama confirmó las sospechas. Torres detalló que encontraron cuchillos, serruchos, ganchos y bolsas, además de restos de más de una decena de caballos. "Nos encontramos con restos óseos de equinos, cabezas, cueros, miembros y todo tipo de elementos utilizados para la faena", explicó el efectivo. La escena reforzó la hipótesis de un lugar dedicado al procesamiento y la venta ilegal de carne equina, una actividad que viene preocupando desde hace tiempo en la provincia.
Después de ese primer operativo, la investigación siguió y en los últimos días hubo otro allanamiento en una casa del barrio Conjunto 6, también en Pocito. Allí fue identificado un hombre mayor de edad de apellido Posito, y se secuestraron elementos vinculados a la supuesta compra y venta de carne equina, además del teléfono personal del sospechoso. También apareció un arma de fuego, por lo que intervino el sistema de Flagrancia.
Por ahora, la causa sigue abierta y no descartan que haya más involucrados. El propio Torres fue claro al señalar que esto podría no terminar en una sola persona: "Obviamente que no es un trabajo que se realiza solo, puede haber más detenidos". Mientras tanto, los investigadores buscan establecer el origen de los animales faenados y desarmar, si existiera, una red que movía este negocio en silencio. "Aproximadamente diez cabezas de equinos fue lo que pudimos contar", precisó el jefe policial, al remarcar la magnitud del hallazgo.