Investigan una acusación por presuntas agresiones policiales y buscan seguir el rastro de un arma sanjuanina en Salta
La madre de un joven detenido en la Comisaría 31ª denunció que su hijo habría sufrido una fractura durante el procedimiento. En paralelo, la Provincia revisa cómo una pistola Bersa de la Policía de San Juan terminó ligada a una causa judicial en otra provincia.
La Subsecretaría de Control de Gestión del Ministerio de Seguridad abrió una investigación administrativa para poner la lupa sobre la denuncia que presentó la madre del joven detenido en la Comisaría 31ª. El subsecretario Damián Villavicencio confirmó que la mujer hizo la presentación este miércoles por la mañana y que ya hay un informe preliminar para arrancar con las actuaciones. "Con la queja administrativa presentada por la madre y el informe que ya obra en la Subsecretaría estamos en condiciones de comenzar una investigación para determinar qué fue lo que realmente ocurrió", señaló el funcionario. Por ahora, todo está en etapa de análisis y no hay conclusiones cerradas.
Según la versión que acercó la familia, el joven habría sufrido una fractura en una pierna y esa lesión sería producto de agresiones durante el procedimiento policial. La dependencia oficial va a pedir el informe del médico legista para precisar qué tipo de lesión tiene y cuán grave es. También se van a revisar cámaras de seguridad, testimonios y la declaración de la madre, además de posibles testigos que puedan aportar datos concretos. "Vamos a reunir toda la información necesaria para poder determinar objetivamente lo sucedido", remarcó Villavicencio, dejando en claro que todavía falta reconstruir el cuadro completo.
En la misma conferencia, el funcionario sumó otro tema que levantó polvo: el hallazgo de una pistola Bersa registrada a nombre de la Policía de San Juan en una causa judicial de Salta. El arma apareció vinculada a un hecho delictivo y, desde ese momento, la fuerza provincial activó un relevamiento interno a través de la División D-4 para seguirle la pista. "La investigación busca determinar cuál fue la trazabilidad del arma, si estuvo asignada a algún efectivo policial y qué ocurrió hasta que apareció en otra provincia", explicó.
Villavicencio precisó que se trata de una de las 500 armas Bersa calibre 9 milímetros compradas por la Policía en 2022. Por eso también se pidió el expediente de esa adquisición para reconstruir el recorrido completo del armamento, desde su ingreso hasta su distribución. El relevamiento alcanza a comisarías, unidades operativas, casillas y oficinas administrativas. Aun así, el trámite es lento porque el registro sigue siendo, en buena parte, manual. "La División Armamento trabaja con un sistema bastante antiguo", admitió el subsecretario, al explicar que gran parte de la documentación todavía se maneja en papel.
Por el momento, no hay policías imputados ni sumarios administrativos abiertos por este caso. El funcionario aclaró que la pesquisa está centrada únicamente en esa arma, ya que es la que tiene número de serie identificado. Si aparecen otras irregularidades o faltantes, las actuaciones se ampliarán. Además, descartó que los recientes movimientos internos dentro de la fuerza tengan relación con esta investigación y dijo que responden a la dinámica habitual de la Jefatura. El relevamiento integral del armamento provincial podría tardar entre un mes y un mes y medio, el tiempo que estiman necesario para saber cómo una pistola oficial sanjuanina terminó metida en una causa judicial de otra provincia.