En San Juan encienden las alarmas por el plan que habilitaría operar sin título ni matrícula
Desde el Colegio de Corredores Inmobiliarios sanjuanino salieron a marcar la cancha contra la desregulación que impulsa Nación. Advierten que el golpe más duro podría caer sobre las familias que compran, venden o alquilan una propiedad.
El presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de San Juan, Esteban Costela, salió con los tapones de punta contra el proyecto de desregulación que empuja el Gobierno nacional y que, según explicó, permitiría ejercer la actividad inmobiliaria con apenas el secundario aprobado. La iniciativa, impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, dejaría afuera la exigencia de título universitario y matrícula profesional. Para el dirigente, eso abre una puerta peligrosa en un rubro donde se juega plata grande y patrimonios familiares.
En diálogo con Amanecidos, por AM Mil20, Costela remarcó que el problema no pasa por defender privilegios del sector, sino por cuidar a la gente. Dijo que una operación inmobiliaria no es un trámite menor y que necesita formación, experiencia y controles serios. En ese sentido, sostuvo que la desregulación pone en jaque la seguridad jurídica de quienes compran, venden o alquilan una propiedad. Y fue claro: el riesgo más fuerte no lo absorberían los corredores, sino los vecinos de a pie.
El referente explicó que el tema viene dando vueltas desde 2025 y que en los últimos meses tomó más temperatura. Por eso, la Federación Inmobiliaria de la República Argentina, de la que participa el colegio sanjuanino, ya mantuvo una reunión con Sturzenegger y su equipo técnico para dejar sentada la postura del sector. "Nos dejaron en claro que la intención es avanzar con esta desregulación", afirmó. También recordó que ya habían advertido sobre los coletazos de las reformas a la Ley de Alquileres.
Costela insistió en que la formación universitaria no es un adorno, sino una base indispensable para moverse en operaciones complejas. Señaló que incluso quienes recién se reciben necesitan tiempo para ganar calle en el mercado. "Si ya vemos que quienes terminan una carrera todavía deben incorporar conocimientos que solo da la experiencia, permitir que cualquier persona con un título secundario pueda realizar operaciones inmobiliarias genera una enorme preocupación", expresó. Según planteó, un error en este terreno puede terminar golpeando de lleno el patrimonio de una familia.
Otro de los puntos que más inquieta al Colegio es la posible desaparición de los controles disciplinarios. Hoy, los matriculados quedan bajo la órbita de un Tribunal o Comité de Ética que puede sancionar, suspender o incluso quitar la matrícula ante irregularidades. Si la actividad quedara abierta sin ese esquema, las denuncias deberían ir directo a la Justicia. "La Justicia es lenta y costosa. Muchas personas no tienen recursos para afrontar un proceso judicial y, aun cuando lo hagan, eso no garantiza que recuperen su patrimonio o sus derechos", advirtió Costela, con un mensaje que sonó fuerte en San Juan.
El dirigente también recordó que el Colegio viene recibiendo consultas por distintas estafas inmobiliarias detectadas en la provincia, aunque aclaró un dato clave: en ninguno de esos casos estuvieron involucrados corredores matriculados. "Todos los casos que analizamos fueron operaciones entre particulares o realizadas por agentes ilegales", explicó. Además, destacó que la institución tiene convenios con Defensa al Consumidor para canalizar reclamos y buscar soluciones rápidas cuando intervienen profesionales habilitados. "No solo controlamos y sancionamos cuando corresponde, también promovemos la capacitación permanente de los profesionales para mejorar la calidad del servicio", agregó.
Por último, Costela dejó en claro que, aunque el proyecto avance en el Congreso, eso no implicaría automáticamente que desaparezcan las matrículas en todo el país. Recordó que cada provincia tiene sus propias leyes y sistemas de control. "Si la ley nacional se aprueba, después cada provincia deberá decidir si adhiere o no. En San Juan vamos a trabajar para que eso no ocurra", aseguró. Y cerró con una advertencia que apunta directo al corazón de la discusión: "Una vivienda suele ser el patrimonio de toda una familia". Para el Colegio, ahí está el verdadero punto de alarma.