Bronca y reclamos por posteos de supuestos alumnos extranjeros tras la final
La derrota de la Selección ante España desató una ola de mensajes ofensivos en redes y terminó con denuncias formales en universidades. Hubo burlas sobre Malvinas, Maradona y hasta una camiseta argentina usada para limpiar el piso.
La caída de la Selección argentina frente a España en la final del Mundial 2026 no cerró con el pitazo final. En las últimas horas, se viralizaron publicaciones atribuidas a presuntos estudiantes extranjeros que viven en Argentina y que celebraron el resultado con mensajes que encendieron la bronca de miles de usuarios. Lo que empezó como una cargada en redes terminó convertido en una polémica de alto voltaje.
Entre los posteos que circularon aparecieron burlas sobre las Islas Malvinas, referencias despectivas a Diego Armando Maradona y un video en el que, supuestamente, se usó una camiseta argentina para limpiar el piso. También se compartieron mensajes contra Lionel Messi y la derrota en la final. La reacción fue inmediata: en cuestión de horas, las imágenes se multiplicaron y el repudio explotó en redes.
Primero hubo respuestas directas de estudiantes argentinos en las mismas publicaciones, pero después varios decidieron ir más allá y juntar capturas para presentar denuncias ante las universidades donde, presuntamente, cursan los autores. Una de esas presentaciones fue dirigida al Comité Directivo de una facultad de la Universidad de Buenos Aires y calificó los hechos como una "muestra pública de xenofobia". Además, pidió que las autoridades analicen el caso y dejó el material a disposición para facilitar la investigación.
La controversia también tomó más fuerza por la difusión de cuentas ligadas al ambiente universitario, entre ellas @cienciasmemedicas, que replicaron parte del contenido y alentaron a reportar los posteos. Con el correr de las horas, usuarios señalaron que varios perfiles borraron los mensajes cuestionados y, en algunos casos, hasta publicaron disculpas después del revuelo. Mientras tanto, el debate sigue abierto y el reclamo crece: muchos piden que las instituciones revisen si estas conductas chocan con las normas de convivencia y respeto que dicen promover.