El Gobierno aflojó con la reforma laboral y la CGT celebra, pero sigue la calle
La Casa Rosada dio marcha atrás con el tope del 2% en los aportes sindicales y cambió la reglamentación tras la presión gremial. Aun así, la central obrera mantiene las protestas y prepara una marcha al Congreso.
En un giro que buscó bajar un cambio en medio de la presión sindical, el Gobierno nacional retocó la reglamentación de la reforma laboral vinculada a los aportes y contribuciones de los convenios colectivos. A través del Decreto 612/2026, publicado este jueves en el Boletín Oficial, la gestión de Javier Milei dejó sin efecto el tope del 2% que había fijado a principios de julio. Desde ahora, las cuotas solidarias podrán calcularse sobre el total de los conceptos remunerativos mensuales y no solo sobre el sueldo básico de convenio.
La movida fue leída como un triunfo importante para la CGT, que venía empujando fuerte contra esa limitación impuesta el 1° de julio sobre la Ley 14.250. En varios sectores productivos, el básico representa apenas una parte del ingreso real que cobra el trabajador, porque el resto se completa con adicionales, presentismo y otros plus de convenio. La nueva redacción devuelve a cámaras empresarias y sindicatos la posibilidad de acordar libremente esas cuotas convencionales.
La normativa aclara que la base de cálculo incluye, además del salario básico convencional, las sumas remunerativas normales y habituales de pago mensual surgidas del convenio. Desde el Gobierno y también desde la central obrera remarcaron que este cambio alcanza solo al aporte sindical y no toca el salario de bolsillo. Quedan afuera de ese cálculo las horas extras, el aguinaldo, el plus vacacional, los bonos por producción, los premios y las sumas no remunerativas.
Además, el texto ratificó que lo recaudado deberá manejarse en cuentas separadas y destinarse únicamente a obras sociales, turismo, subsidios por nacimiento o sepelio, capacitación y beneficios asistenciales para los afiliados. "El Gobierno quería evitar una lluvia de cautelares. La reglamentación anterior se excedía de lo que marcaba la propia ley", sostuvo Cristian Jerónimo, secretario general del gremio del Vidrio (SEIVARA) y dirigente cegetista. En la otra vereda, Hugo "Cachorro" Godoy, de la CTA Autónoma, advirtió que la jugada oficial favorece el financiamiento patronal por encima de la autonomía de la cuota directa de los trabajadores.
Pese al gesto de la Casa Rosada, la CGT no afloja y ratificó su plan de lucha. Junto con las CTA y la CATT, organizará protestas escalonadas durante el segundo semestre. El primer golpe de ese cronograma será este miércoles 22 de julio, con una marcha masiva al Congreso de la Nación junto a agrupaciones de jubilados. Después seguirán una concentración el 7 de agosto y una movilización al Ministerio de Economía a mediados de mes. La idea, según dejaron trascender, es ir calentando el clima hasta llegar a un posible paro general hacia fin de año.