Otra vez los sueldos quedaron abajo y la pérdida ya se siente fuerte
En mayo, los ingresos registrados subieron menos que la inflación y volvieron a retroceder en términos reales. El poder de compra sigue en baja y el empleo formal también muestra señales preocupantes.
Los salarios registrados volvieron a perder terreno en mayo y la noticia pegó de lleno en el bolsillo. Los haberes de trabajadores públicos y privados subieron 1,8%, pero la inflación del mes fue de 2,1%, según informó el INDEC. Así, la mínima recuperación de abril quedó atrás y la caída real volvió a marcar el paso.
De acuerdo con los cálculos difundidos en base a fuentes oficiales, desde septiembre los sueldos acumulan una baja del 4,2% en su poder adquisitivo. El incremento de mayo se explicó por una suba del 2% en el sector privado y del 1,5% en el Estado. Dentro del empleo público, los salarios de la Nación avanzaron 1,9% y los provinciales 1,4%.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, el sector privado registrado mejoró 12,3%, pero quedó por debajo del 14,7% del IPC. En el caso de los estatales, la suba fue de 13,7%, lo que achicó un poco la pérdida real. Aun así, el panorama sigue complicado: los privados ya arrastran una caída del 2,1% en su poder de compra en lo que va de 2026, mientras que los empleados del Estado muestran un retroceso real del 0,9%.
Si se mira el último año, el golpe es todavía más duro. Según el Instituto Argentina Grande (IAG), la pérdida llegó al 7,3% en el sector público nacional, al 3,2% en el provincial y al 2,9% entre los privados. En promedio, los trabajadores registrados quedaron 3,4% abajo en términos reales. Y desde el inicio del gobierno de Javier Milei, la caída se agranda al 3,6% para los privados y al 17,8% para los públicos. En total, los asalariados formales están 8,7% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
El cuadro no termina ahí. El empleo registrado también viene en picada y en abril sumó su 11° baja consecutiva, tocando el piso más bajo en cuatro años. Ese mes se perdieron 28.736 puestos, según los datos desestacionalizados del SIPA. Entre asalariados, la destrucción fue de 8.403 cargos, empujada sobre todo por el sector privado, que recortó 11.673 empleos. En paralelo, hubo leves recuperaciones en el Estado y en casas particulares, pero no alcanzaron para revertir la tendencia.
En el universo de los no asalariados, la baja también se sintió fuerte. Se dieron de baja 4.107 autónomos, 11.091 monotributistas y 5.135 inscriptos en el monotributo social. Desde noviembre de 2023, la pérdida total de empleos asalariados llega a 329.667, mientras que en el monotributo, incluyendo autónomos y el régimen social, se fueron 576.033 registros. El derrumbe del segmento social estuvo muy ligado al reempadronamiento obligatorio y a la quita del subsidio para la obra social.