Casa Montes quedó en la mira por una deuda enorme y cientos de cheques rebotados
La bodega sanjuanina atraviesa un cuadro financiero muy delicado: acumula 386 cheques rechazados por más de $677 millones y pasivos bancarios que superan los $1.000 millones. El problema se mete de lleno en una crisis más grande que también golpea a Norton y Bianchi.
La vitivinicultura de San Juan y de toda la región viene pasando un momento bravo, de esos que hacen ruido en cada rincón. La caída del consumo, las exportaciones planchadas, los costos que no paran de subir y el clima metiendo presión armaron una combinación pesada para las bodegas. En ese panorama, la alarma más fuerte sonó en el corazón del Valle de Tulum, donde Casa Montes quedó comprometida por un rojo financiero que ya no se puede esconder.
La firma, creadora de etiquetas bien conocidas por los sanjuaninos como Ampakama, Fuego Negro, Alzamora, Baltazar y Casa Montes, arrastra un cuadro complicado. Según la central de deudores del Banco Central de la República Argentina, la empresa suma 386 cheques sin fondos por $677,4 millones, más otros $17,7 millones rechazados por defectos formales. A eso se le agregan pasivos por algo más de $1.000 millones con Banco San Juan, Galicia y Supervielle.
Desde la bodega explicaron que el problema empezó en mayo del año pasado, a partir de un conflicto con el fisco nacional, hoy ARCA. La entrada tardía a un plan de pagos derivó en un embargo general sobre sus cuentas bancarias, dejando la plata inmovilizada. Ese bloqueo hizo que se rechazaran en cadena los cheques emitidos a proveedores. Aunque la empresa aseguró a comienzos de este año que había regularizado cerca del 80% de esos pagos, el sistema de recupero de los echeqs avanzó lento y siguieron figurando como impagos en el BCRA.
Con ese antecedente encima, los bancos dejaron de renovar los giros en descubierto y la falta de liquidez se volvió todavía más dura. La situación de Casa Montes no aparece sola: forma parte de un sacudón más amplio que también golpea a otras marcas pesadas de Cuyo. Norton acumula 355 cheques rechazados por $4.530 millones y un pasivo que supera los u$s 40 millones, mientras Bianchi suma 205 cheques por $1.623 millones y más de $17.000 millones de deuda bancaria, con 17 despidos y un horizonte cada vez más apretado.
En los tres casos, el golpe se siente fuerte en la banca regional y en toda la cadena productiva. Entre los acreedores aparecen nombres de peso como Banco Nación, Supervielle, Comafi, Galicia y el propio Banco San Juan. La crisis ya no es un dato aislado: es una señal clarita de que la liquidez en el mundo del vino está al límite y que el temblor puede seguir creciendo.