Gipsy volvió a emocionar en la TV y sigue firme rumbo al gran premio
La sanjuanina Valentina Echegaray, con solo 18 años, tuvo otra noche destacada en Es mi Sueño. Sumó 276 puntos, recibió elogios del jurado y avanzó a la cuarta instancia del certamen.
Con apenas 18 años, Valentina Echegaray sigue dando que hablar y dejando bien alto el nombre de San Juan. La joven, que en el ambiente artístico se presenta como Gipsy, volvió a lucirse en Es mi Sueño, el ciclo de El Trece conducido por Guido Kaczka. Esta vez, no solo convenció al jurado, sino que también consiguió meterse en la cuarta instancia del programa.
La sanjuanina obtuvo 276 puntos y se aseguró seguir en carrera dentro de una competencia que va subiendo la vara cada semana. El jurado, integrado por Abel Pintos, Jimena Barón, La Mona Jiménez y Joaquín Levinton, destacó su crecimiento, su presencia escénica y la forma en que se plantó frente al desafío. La emoción se sintió fuerte en la devolución, sobre todo por parte de Jimena Barón, que no escondió su entusiasmo.
"Me encanta ella. Te la bancaste sola re bien. Te quedó muy bien y de actitud también", lanzó la cantante y actriz, visiblemente conmovida por la performance. Después, sumó otra frase que marcó la noche: "La interpretó con coraje y tanto amor. Se notaba en su impronta esa actitud de valiente y esas ganas de cantar". Del otro lado, Abel Pintos también reconoció la evolución de la artista y le dejó una observación precisa para seguir creciendo.
"Antes de empezar hiciste un gesto de poder para vos misma. Ahí estás vos. Yo fui el que te criticó este impulso de exagerar de más, como todo gesto de lo que estás diciendo. Sin embargo, estuviste plantada, cantaste súper bien, cantás muy bien. En eso está tu parte performática más limpia y sólida. Yo te invito a administrarlo, no a borrarlo", le recomendó. Sus palabras dejaron en claro que la joven viene mostrando una madurez artística cada vez más sólida, algo que ya había empezado a notarse desde sus primeras apariciones en el certamen.
La clasificación tiene un valor especial porque Gipsy no la tuvo fácil para llegar hasta Buenos Aires. Semanas atrás atravesó una verdadera complicación cuando se canceló su vuelo, pero gracias a la ayuda de amigos y seguidores pudo viajar por tierra y no perdió su presentación. Esa historia de esfuerzo hoy encuentra una recompensa concreta. Ahora, con un nuevo paso adentro del concurso, la sanjuanina va por más y sueña con seguir acercándose a la gran final en el Teatro Ópera.