El nene viral de Bahía Blanca volvió a ver a Liniers ya convertido en artista
Juan Sánchez, aquel chico que en 2015 se hizo conocido por una entrevista sobre su amor por el arte, se reencontró con el dibujante que admiraba y hoy estudia ilustración.
La historia tuvo una vuelta de tuerca de esas que emocionan de verdad. Liniers se reencontró con Juan Sánchez, el chico que en 2015 se volvió viral por una entrevista en la que hablaba con total entusiasmo de su pasión por el arte. El encuentro fue en Bahía Blanca, en el marco de la gira que el historietista comparte con Kevin Johansen. Y para Juan, que hoy tiene 21 años y estudia ilustración, fue un momento muy especial.
En sus redes, Liniers publicó una foto junto al joven y le dedicó un mensaje cargado de cariño. "Qué lindo encontrarnos anoche en Bahía Blanca con Juan Sánchez", escribió. Después recordó aquel video que lo había puesto en la mira cuando era un nene y celebró el presente artístico de Juan. "Me puso en el mapa cuando tenía 11 años diciendo que le gustaba mi trabajo. Ayer me mostró sus dibujos y diseños: ¡Me gusta, Juan Sánchez!", dejó el dibujante.
La escena trae al presente una imagen que dio la vuelta al país hace más de una década. En 2015, una nota de Telenoche en Bahía Blanca mostró a un chico que hablaba con una sinceridad desarmante sobre los cómics y el dibujo. Su frase "me gusta el arte" se convirtió en un fenómeno de internet y lo hizo conocido en todo el país. Pero esa exposición también tuvo su costado amargo, porque después llegaron burlas y comentarios agresivos en redes, algo que abrió el debate sobre el ciberbullying y el impacto de mostrar a menores en internet.
Con el tiempo, Juan Sánchez siguió ligado al mundo artístico y hoy camina por su propio camino. Estudia ilustración y, según dijo en más de una ocasión, no quiere que lo definan por aquel momento de su infancia. "No soy quien era y es medio como una molestia que todo el mundo base su percepción de mí en quien era hace 10 años", había expresado. Esta vez, el reencuentro con Liniers lo mostró desde otro lugar: el de un joven que creció, siguió dibujando y sigue apostando a lo que ama.