Un golazo de Blanco le dio a Boca un arranque prometedor en Salta
El Xeneize superó 1-0 a Athletico Paranaense en su primer amistoso de pretemporada y mostró pasajes alentadores. Brey respondió en los momentos calientes y el nuevo ciclo de Arruabarrena empezó con aire fresco.
Las primeras pruebas siempre dicen mucho, y Boca arrancó el segundo ciclo de Rodolfo "Vasco" Arruabarrena con una imagen más que aceptable. En el estadio Padre Ernesto Martearena de Salta, el Xeneize le ganó 1-0 a Athletico Paranaense en su primer amistoso de preparación, con una actuación que dejó varias señales positivas pensando en lo que viene. El equipo mostró orden, intensidad y una idea bastante clara, algo que en esta etapa vale oro.
El trámite fue parejo desde el arranque, aunque el conjunto brasileño tuvo un poco más la pelota en los primeros minutos. Boca se paró con un clásico 4-3-3 y buscó lastimar con la velocidad por las bandas, mientras iba acomodándose a la propuesta del nuevo cuerpo técnico. La primera clara llegó por izquierda, cuando Lautaro Blanco desbordó y tiró un centro que Miguel Merentiel no llegó a conectar por poco. Del otro lado, Athletico Paranaense también avisó con una jugada de Stiven Mendoza, pero Leandro Brey respondió firme y sostuvo el arco en cero.
A los 28 minutos del primer tiempo llegó la acción que destrabó la historia. Después de una recuperación alta y una descarga hacia atrás de Santiago Ascacíbar, Lautaro Blanco sacó un zurdazo tremendo desde afuera del área que dejó sin reacción al arquero rival. Fue un golazo de aquellos, de los que levantan a la tribuna y cambian el clima de la noche. Desde ahí, Boca manejó mejor los tiempos y empezó a sentirse más cómodo en el partido.
En el complemento, el Xeneize sostuvo la ventaja, aunque tuvo un par de sobresaltos. Un error en la salida de Nicolás Figal casi termina en el empate de Rivaldo, pero la pelota se fue apenas al lado del palo. Después apareció otra vez Leandro Brey, esta vez con una atajada muy buena ante Joao Cruz, para confirmar que estuvo muy seguro cada vez que lo exigieron. En el momento más caliente, el arquero Santos salió de manera imprudente y le pegó una patada durísima a Leonel Flores, una acción que terminó con expulsión directa y dejó a los brasileños con uno menos.
Con superioridad numérica, Boca administró el cierre con inteligencia y hasta pudo ampliar la diferencia con un tiro libre exquisito de Ángel Romero, que pasó muy cerca del ángulo. En el tramo final, Arruabarrena movió el banco y aprovechó la chance de hacer 11 modificaciones para mirar a casi todo el plantel. El saldo fue positivo: el resultado, algunos rendimientos individuales y una actitud colectiva que dejó conforme. Ahora sí, empieza la cuenta regresiva de verdad: el 16 de julio, Boca debutará oficialmente frente a Sarmiento por la Copa Argentina.