Las exportaciones vitivinícolas arrancaron 2026 con números firmes y un alza del 14,2%
El semestre dejó un saldo más que alentador para el vino argentino, con mejores ventas al exterior y un fuerte empuje de los graneles y el mosto concentrado. El ingreso por exportaciones superó los U$S 392 millones.
La vitivinicultura argentina cerró la primera mitad de 2026 con una señal clara de recuperación en los mercados externos. De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), el negocio mostró mejoras tanto en volumen como en facturación. En un contexto que exige moverse con cintura, el sector logró sostener una tendencia ascendente que dejó números más que interesantes.
Entre enero y junio, las exportaciones de vino sumaron 102.607.700 litros, lo que marca una suba del 14,2% frente al mismo período de 2025. El repunte estuvo empujado sobre todo por el buen andar de los vinos a granel y los espumosos, dos categorías que venían pisando fuerte y volvieron a responder. En plata, el impacto también se sintió: el valor FOB de vinos y mostos alcanzó los U$S 392.546.000, un 6,6% más que en el primer semestre del año pasado.
Si se mira solo junio, el panorama también fue favorable. Ese mes, las exportaciones de vino llegaron a 17.291.500 litros, con una mejora interanual del 11,6%. Hubo avances en varias líneas: los vinos fraccionados crecieron 13,2%, los espumosos pegaron un salto del 89,6% y los graneles subieron 6,2%. En otras palabras, el mes cerró con movimiento y sin señales de frenazo.
El gran protagonista, sin embargo, volvió a ser el mosto concentrado. En junio, sus exportaciones treparon un 89,5% interanual, una cifra que no pasó desapercibida. Con ese envión, el acumulado del semestre llegó a 48.601 toneladas, lo que representa un crecimiento del 38,3% respecto de la primera mitad de 2025. Para el sector, son números que dan aire y dejan una foto bastante más optimista de cara a lo que viene.