Suman dos policías más a la investigación por las lesiones en la Comisaría 6ª
La Justicia de Garantías autorizó más tiempo para juntar pruebas en el expediente que investiga lo ocurrido con un detenido en Rawson. Con esta decisión, ya son cinco los efectivos bajo la lupa.
La investigación por el presunto episodio de violencia en el interior de la Comisaría 6ª de Rawson volvió a moverse fuerte y sumó otro capítulo. En una audiencia en el fuero de Garantías, la Justicia dio luz verde a la prórroga de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), una medida que le permitirá al Ministerio Público seguir reuniendo pruebas antes de definir cómo avanza el expediente.
El pedido fue impulsado por el fiscal de la Unidad de Delitos Especiales, Iván Grassi, que explicó que todavía quedan diligencias pendientes y elementos por incorporar. El juez de Garantías, Pablo León, avaló el planteo al entender que aún falta prueba relevante para terminar de aclarar qué pasó. En ese mismo marco, se sumaron dos nuevos imputados: Alan Nieva y Martina Rocío Peralta.
Con esa decisión, la nómina de policías alcanzados por la causa ya asciende a cinco. Antes estaban Gabriel Adrián Mariño, Cristian Gabriel Aciar y Alejandro Emiliano González. Según la hipótesis fiscal, Mariño aparece como presunto autor de las agresiones denunciadas, mientras que Aciar y González siguen bajo investigación por su presunta participación en los hechos. Ahora la tarea será reconstruir con más precisión el rol de cada uno durante el procedimiento.
En paralelo, la Fiscalía espera informes periciales sobre el estado de salud del denunciante, un punto clave para medir la gravedad real de las lesiones. Esos estudios pueden cambiar el rumbo de la causa, ya sea para modificar la calificación legal o para sumar nuevas figuras penales. Todo esto se desprende de un episodio ocurrido el 1 de julio de 2025, cuando un hombre fue demorado tras un incidente en la vía pública y luego trasladado a la dependencia policial de Rawson.
De acuerdo con la denuncia presentada por su familia, el detenido habría ingresado por sus propios medios y sin lesiones de peso, pero horas después terminó con un cuadro delicado, con convulsiones y traumatismos en la cabeza. A partir de esa presentación, la Unidad Fiscal ordenó medidas como el secuestro de las cámaras de seguridad de la comisaría, prueba que fue clave para las primeras imputaciones. Mientras tanto, los tres policías que ya estaban involucrados en la causa transitan el proceso en libertad condicional, y el expediente sigue abierto, a la espera de pericias y nuevos movimientos judiciales.