Desde Valle Fértil, una escuela fabrica prótesis 3D para ayudar a víctimas del sismo en Venezuela
Docentes y alumnos de la Escuela Ejército Argentino trabajan a contrarreloj para producir férulas, prótesis y otros insumos médicos que serán enviados a las zonas más golpeadas por el terremoto.
La movida salió desde Valle Fértil y ya tomó vuelo internacional. En la Escuela Ejército Argentino, docentes y estudiantes se pusieron manos a la obra para fabricar con impresoras 3D prótesis, férulas y otros elementos médicos destinados a Venezuela, donde el terremoto dejó una situación muy delicada. La idea nació de una experiencia previa y hoy se convirtió en una ayuda concreta, de esas que llegan justo cuando más se necesitan.
El profesor Franco Castro explicó que la escuela ya venía trabajando con este tipo de tecnología desde hace años. Recordó que en 2018 recibieron impresoras 3D y que durante la pandemia pudieron desarrollar dispositivos ortopédicos, como reemplazo de yesos, gracias a ese equipamiento. También destacó que todo fue posible por un premio obtenido por la Fundación Banco San Juan, que permitió fortalecer la sala de informática y abrir la puerta a vínculos con especialistas de distintos países.
Desde ese entramado de contactos apareció la oportunidad de sumarse a una red solidaria internacional. Javier Restrepo, un maker convocado por esa movida, los integró a un grupo que trabaja con impresión 3D para asistir a damnificados. A partir de ahí, la escuela comenzó a producir piezas consideradas urgentes, entre ellas férulas para antebrazo, una prótesis de tobillo para niños y también elementos para hospitales, como soportes para sueros y una válvula para tubos de oxígeno que hoy cuesta conseguir.
El tiempo, claro, juega en contra. Castro contó que el envío debe salir entre Caracas y Bogotá entre el lunes y el martes, por lo que están trabajando a toda máquina. La logística se armó a través de una red solidaria vinculada directamente con familiares de personas afectadas, sin intermediarios de por medio. En ese esquema también tuvo un papel clave Josh Laguna, quien coordina la campaña de donaciones y el contacto con las familias.
Los insumos que se imprimen en Valle Fértil primero viajarán a San Juan y desde allí seguirán rumbo al exterior. Mientras tanto, vecinos de distintos departamentos se sumaron con la compra de filamentos, el material indispensable para que las máquinas sigan funcionando. Cada prótesis demanda entre dos y dos horas y media de trabajo, según sus características, y el proyecto involucra a alumnos de varios cursos. Castro cerró con una frase que pinta de cuerpo entero el entusiasmo de la comunidad: el trabajo seguirá incluso en vacaciones, porque en las escuelas agrotécnicas, dijo, siempre hay algo para hacer y chicos con ganas de colaborar.