Quiso correr a un cuidacoches de la cuadra y terminó condenado por la Justicia
La Justicia sanjuanina dio por probado que hubo amenazas y presión contra un trabajador que hacía su tarea en Capital. La pena fue en suspenso, pero el caso dejó bastante revuelo en la zona.
Lo que arrancó como un problema de convivencia en plena Capital terminó en un fallo judicial que sacudió la cuadra. Este jueves, la Justicia sanjuanina condenó a un vecino por intimidar y apretar reiteradamente a un cuidacoches con la intención de que dejara de trabajar cerca de su casa. La situación fue escalando hasta quedar en manos de los tribunales, con un final que dejó a más de uno masticando bronca.
La investigación ubicó los hechos en calle Entre Ríos, entre Tucumán y General Acha, una zona bien transitada donde el trabajador venía cumpliendo su tarea desde hacía años. De acuerdo con la acusación fiscal, se sucedieron distintos episodios de amenazas que le generaron temor a la víctima y alteraron la calma del sector. No fue un cruce aislado: para la Justicia, hubo una conducta sostenida en el tiempo.
El juicio oral se extendió durante cinco jornadas y dejó varios testimonios que apuntaron a la presencia histórica del cuidacoches en esa cuadra. Vecinos y testigos coincidieron en que el hombre hacía ese trabajo desde hace mucho, y algunos incluso señalaron que antes lo había realizado su padre. Ese dato reforzó el vínculo del trabajador con el lugar y le dio más peso a la causa.
Para el Ministerio Público, el objetivo del acusado era claro: desplazar al trabajador de manera definitiva. La denuncia presentada por la víctima permitió avanzar con el expediente y llegar a un fallo condenatorio. Finalmente, la jueza Flavia Allende encontró a Hugo Guerrero responsable de siete hechos delictivos: cinco amenazas simples y dos coacciones. La pena impuesta fue de dos años de prisión en suspenso.
Si bien no irá a una cárcel, el vecino quedará bajo una serie de condiciones y controles judiciales que deberá cumplir al pie de la letra para conservar ese beneficio. En otras palabras, la sentencia no quedó en una simple advertencia y ahora tendrá que moverse con cuidado para no complicar todavía más su situación.