Gustavo De la Fuente salió en libertad y apuntó contra la investigación
Tras ser absuelto por el Tribunal Oral Federal, el abogado penalista recuperó la libertad y habló de alivio, dolor familiar y críticas a la falta de objetividad en la causa.
El Tribunal Oral Federal absolvió a Gustavo De la Fuente y a John Sebastián Quevedo en el juicio por presunta trata de personas con fines de explotación sexual. Apenas se conoció el veredicto, el abogado penalista habló con Telesol y dejó en claro que salió del proceso con un fuerte alivio. También remarcó que, desde el primer día, estuvo convencido de su inocencia. "Absolución e inmediata libertad, gracias a Dios. Como lo dije hace rato, se tendrían que haber escuchado todas las palabras", expresó al salir de la audiencia.
De la Fuente describió el golpe que vivió su entorno durante todo el trámite judicial y puso el foco en lo duro que fue el arresto domiciliario. "Fue muy difícil para mi familia. Fue muy difícil poder llegar a mi casa y ponerle la cara a todo esto, porque estaba convencido de que era inocente y sigo convencido de que soy inocente", afirmó. Además, valoró la decisión del tribunal al entender que "el juez vio que las pruebas no eran lo suficientemente claras". En ese marco, aclaró que no le reprocha a la fiscalía haber impulsado la investigación, aunque sí cuestionó "la falta de objetividad y la falta de ver los elementos y ser objetivo con respecto a los elementos de prueba que se tenían".
Con la libertad recuperada, aseguró que ahora su prioridad pasa por volver a abrazar a los suyos y recomponer el tiempo perdido. "Volver a casa, volver con la familia, tratar de reconstruir los 18 de mi hijo y circunstancias de vida que se han perdido, estar con mi vieja, que tanto la he extrañado. Hace dos años que no la veía", contó con evidente carga emocional. También dijo que atravesó este tiempo sosteniéndose en el acompañamiento familiar. "Con la familia, nada más que con la familia", resumió.
El abogado diferenció el trato que recibió de algunos internos del que, según denunció, le dieron las autoridades del Servicio Penitenciario. Agradeció a quienes compartieron con él el pabellón y sostuvo que fue bien recibido "desde el día que entré hasta el último día". Sin embargo, apuntó contra el director del organismo, a quien calificó de "maltratador de personas". También destacó el apoyo de sus colegas y de su defensa, en especial de Fernando Castro y Olivera, a quienes les reconoció la paciencia durante los dos años que duró la causa. Sobre una posible acción judicial por el tiempo que pasó privado de la libertad, prefirió no adelantarse y dijo que primero lo hablará con su familia antes de decidir qué camino tomar.