El Gobierno pateó otra vez la suba de impuestos a los combustibles para evitar un golpe en los precios
La decisión quedó publicada en el Boletín Oficial y en julio se aplicará solo una parte de los aumentos pendientes sobre naftas y gasoil.
El Gobierno nacional volvió a estirar la actualización de los impuestos que pesan sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono. La movida apunta a que no se dispare el precio de las naftas y el gasoil, en un momento en el que cada retoque en el surtidor pega de lleno en la inflación. La medida quedó firme este miércoles con el Decreto 562/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por Javier Milei, Luis Caputo y Diego Santilli.
En los hechos, el texto modifica el esquema que ya estaba previsto en normas anteriores y ordena que durante julio solo se traslade una parte de los incrementos acumulados. O sea, no se aplica todo junto, sino un tramo de lo que venía pendiente desde hace rato. Según la explicación oficial, la idea es sostener un camino fiscal que no frene la actividad económica y, al mismo tiempo, evitar un sacudón fuerte en los precios de los combustibles y del resto de los productos.
La ley vigente marca que estos impuestos deben ajustarse cada tres meses según la variación del IPC que informa el INDEC. Pero las postergaciones sucesivas terminaron generando un atraso importante en esos valores de referencia. Con este nuevo decreto, en julio se aplicará solo una parte de lo correspondiente a 2024 y a los primeros trimestres de 2025, mientras que el resto seguirá esperando para más adelante. En criollo: el Gobierno busca ganar tiempo para que el impacto en los surtidores no se sienta de golpe y no complique todavía más el bolsillo.