La Corte sigue sin cerrar el tribunal y la megacausa de expropiaciones espera otra vez
A casi un año del fallo, la definición sobre las apelaciones quedó frenada porque todavía no se completa la sala que debe resolver las inhibiciones. Dos jueces ya aceptaron intervenir, pero falta un tercero y siguen apareciendo excusaciones.
La revisión de la histórica sentencia en la megacausa de expropiaciones volvió a quedar empantanada por un trámite previo que, lejos de destrabarse, suma nuevas vueltas. A pocos días de cumplirse un año del fallo que condenó a nueve personas, la Corte de Justicia todavía no logró armar el tribunal que debe definir si son válidas las inhibiciones planteadas por dos magistrados sorteados. O sea: antes de mirar las apelaciones, primero hay que resolver quiénes pueden sentarse a decidir. Y ahí está el cuello de botella.
Por ahora, el camarista penal Renato Roca y el camarista civil Esteban De la Torre ya aceptaron integrar el cuerpo que tratará esas excusaciones. Pero falta un tercer juez, y la cosa no pinta sencilla porque siguen apareciendo apartamientos. Fuentes judiciales señalaron que varios de los convocados ya avisaron que no van a intervenir, algunos por vínculos personales con condenados o investigados, y otros por haber participado antes en distintas etapas de un expediente que lleva más de 16 años.
La lista de posibles integrantes incluye magistrados de las cámaras Civil, Penal, Laboral y de Paz, aunque en los tribunales ya manejan la chance de que surjan más inhibiciones. Si eso pasa, podrían terminar recurriendo a jueces de primera instancia para completar la sala. La decisión que adopte ese futuro tribunal será clave, porque de ahí dependerá cómo se conformará después el órgano que deberá analizar los recursos de casación.
Si las excusaciones son aceptadas, quienes integren este primer cuerpo quedarían en condiciones de avanzar también con las apelaciones. En cambio, si las rechazan, los jueces sorteados inicialmente seguirán en carrera y solo habrá que sumar un integrante más. Mientras tanto, las defensas esperan que los recursos se traten cuanto antes, pero el expediente sigue atado a que la integración quede firme. La causa, que ya dejó una fuerte marca institucional en la provincia, todavía no logra salir de este laberinto procesal.
El caso tuvo su fallo más fuerte el 4 de julio de 2025, cuando el tribunal integrado por Silvina Rosso de Balanza, Matías Parrón y Martín Heredia dictó condenas contra nueve acusados. La sentencia consideró probada la existencia de una organización que, mediante la manipulación del valor de inmuebles expropiados por el Estado, obtuvo beneficios económicos millonarios. Entre las penas más altas figuraron las de Santiago Graffigna, con 7 años y 8 meses de prisión; Horacio Alday, con 6 años; Carlos Macchi, con 6 años y 2 meses; y Mario Díaz, con 6 años.
También recibieron condenas Néstor Ruiz, Ana María Melvin, Juan Pablo Quiroga, Víctor Bustos y José Moreno. Después de la presentación de los recursos de casación en agosto de 2025, la causa llegó a la Corte y volvió a repetirse un escenario conocido: ministros apartados por actuaciones previas, lazos de amistad o intervenciones ligadas a la investigación. Ahora todo depende de que se cierre, de una vez, la integración del tribunal que debe resolver este primer conflicto. Recién después podrá empezar a moverse el fondo de una de las causas más pesadas de los últimos años en San Juan.