Cuatro argentinos quedaron en la mira por intentar entrar sin entrada al partido de la Selección
El episodio ocurrió el lunes 22 de junio en Dallas, durante el duelo que Argentina le ganó 2-0 a Austria. Tras ser identificados, tuvieron que pagar una multa y enfrentar sanciones más pesadas.
La fiebre por ver a la Selección Argentina en el Mundial 2026 dejó una postal insólita en Dallas. Cuatro argentinos fueron detenidos por intentar meterse sin entrada al partido del 22 de junio, en medio de un operativo de seguridad que no les dejó pasar una. El resultado fue durísimo: multa, causa judicial y más problemas de los que seguramente imaginaron cuando intentaron hacer la jugada.
Los involucrados fueron Leandro Ayala, Federico Llach, Juan Ignacio Campoamor y Gerardo Nielsen. Según se informó, el Departamento de Policía de Dallas los frenó después de que lograran sortear controles y meterse al estadio por distintas maniobras. Las cámaras de seguridad y el cruce de datos con el Registro Nacional de las Personas permitieron identificarlos rápidamente.
La sanción no quedó solo en Estados Unidos. Desde la Argentina también les aplicaron derecho de admisión por dos años, así que ya figuran en el listado del programa Tribuna Segura. Además, les retirarán la visa y podrían enfrentar un proceso de deportación. En criollo: la aventura les salió carísima y ahora no podrán volver a una cancha ni acá ni allá por un buen tiempo.
El primero en ser atrapado fue Leandro Ayala, que intentó ingresar antes de que abrieran las puertas del estadio. A las 10 de la mañana, cuando todavía faltaban 13 horas para el partido, saltó una valla en el sector Este y corrió hacia el acceso principal. No llegó lejos: las cámaras lo marcaron y la policía lo interceptó enseguida. Más tarde, Juan Ignacio Campoamor y Gerardo Nielsen repitieron la maniobra por la puerta G, pero también quedaron filmados y terminaron detenidos por Criminal Trespass, una figura que en Texas puede implicar hasta seis meses de cárcel o una multa de hasta 1000 dólares.
El cuarto caso fue el de Federico Llach, que quiso pasar pegado a un espectador con entrada válida, aprovechando la apertura del molinete. La movida fue detectada por el personal de seguridad y lo frenaron de inmediato. Aunque después lo liberaron, el castigo siguió: no podrá volver a ingresar a estadios y también le anularán el visado para entrar como turista a Estados Unidos. Un papelón que, esta vez, terminó con consecuencias bien concretas.