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Tensión al palo en Santa Lucía

Una pareja fue emboscada por un grupo armado y dos sospechosos terminaron presos

En Los Olivos, una acusación por el robo de un televisor desató una secuencia brutal de golpes, amenazas y disparos. La policía atrapó a dos hombres y ahora la causa sigue bajo Flagrancia.

Una pareja fue emboscada por un grupo armado y dos sospechosos terminaron presos

La tarde del lunes se volvió un verdadero infierno en barrio Los Olivos, en Santa Lucía, cuando una pareja fue interceptada por varias personas que, convencidas de que el joven había robado un televisor, decidieron avanzar por mano propia. La escena fue de alto voltaje: amenazas, golpes y armas de fuego en plena calle. Todo terminó con dos detenidos y una investigación que sigue abierta.

El episodio ocurrió cerca de las 17:56, cuando la pareja bajó de un vehículo pedido por aplicación a media cuadra del complejo donde vive. Apenas empezaron a caminar, quedaron rodeados por entre siete y ocho personas, entre hombres y mujeres, que les exigían la devolución del aparato. Según la pesquisa, dos de los agresores tomaron el control del momento: uno llevaba una pistola y el otro un revólver.

Mientras el joven era reducido, varias mujeres atacaron a su acompañante. La chica recibió golpes, tirones de pelo que le arrancaron mechones y hasta le revisaron el cuerpo por la fuerza. En medio del caos logró escapar, pero más tarde descubrió que le habían robado su celular. Del otro lado, el muchacho fue tomado del cuello y obligado a caminar hasta su departamento bajo amenazas de muerte.

En ese trayecto, la víctima recibió varios golpes con las culatas de las armas y terminó con heridas sangrantes en la cabeza. Al llegar a la vivienda, los agresores encontraron una ventana dañada e intentaron entrar para buscar el supuesto televisor robado. Como las llaves estaban en poder de la joven, que ya había escapado, dispararon al aire e intimidaron al joven para que ingresara por una abertura.

Ya adentro, y con el miedo encima, el muchacho encendió la luz de la cocina y acercó el televisor hasta la ventana para mostrar que era suyo. Cuando los atacantes vieron que el aparato no coincidía con el que buscaban, frenaron el ingreso, aunque antes de irse volvieron a amenazarlo para que entregara el televisor. Minutos después, la joven consiguió un teléfono prestado y llamó al 911.

La respuesta de la Comisaría 29ª fue rápida y eso hizo que el grupo saliera corriendo. Dos sospechosos se metieron por la fuerza en uno de los dúplex del complejo para esconderse, pero la dueña de la vivienda dejó entrar a los efectivos. Allí los encontraron ocultos en una habitación de la planta alta y quedaron aprehendidos en el acto.

Durante la requisa, la policía secuestró dos cargadores de pistola calibre 9 milímetros con municiones, cartuchos de distintos calibres, vainas servidas, una faca de unos 37 centímetros y un celular que la joven reconoció como el que le habían robado. También hallaron ropa y un par de zapatillas con manchas de sangre, que habrían sido usadas para cambiar la apariencia de uno de los sospechosos. Las armas utilizadas en el ataque, por ahora, no aparecieron.

Los detenidos fueron identificados como Nicolás Molina, de 22 años, y Alberto Emanuel Castro, de 40. Ambos quedaron a disposición del Fuero de Flagrancia, imputados como coautores de privación ilegítima de la libertad coactiva, portación ilegítima de arma de fuego, violación de domicilio y robo, además de otras personas que todavía no fueron identificadas. La causa está en manos del fiscal de Flagrancia Francisco Micheltorena, mientras siguen las tareas para dar con el resto del grupo.

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