La Justicia de Mendoza marcó un antes y un después con un fallo sobre dos yeguas rescatadas
En una causa por maltrato y presunta faena clandestina, el tribunal reconoció a Dulce y Batata como seres sintientes y ordenó que sigan bajo resguardo de una protectora.
La Justicia de Mendoza dio un paso fuerte y dejó una decisión que ya genera ruido en el mundo proteccionista: reconoció a las yeguas Dulce y Batata como seres sintientes y sujetos de derecho. El fallo salió a mediados de junio, dentro de una causa por maltrato animal ligada a una investigación por presunta faena clandestina de equinos en Corralitos. Además de ese reconocimiento, el tribunal confirmó la condena contra un hombre investigado en el expediente.
Según la resolución, el imputado recibió una pena de cumplimiento efectivo, quedó inhabilitado por dos años para la tenencia y el manejo de animales, y se dispuso el decomiso definitivo de ambas yeguas. La Justicia también ordenó que Dulce y Batata sigan bajo el cuidado de la Asociación Protectora Equina Mendocina Podemos Ayudarlos (PEMPA), que intervino en el rescate y continuará a cargo de su bienestar. La medida busca evitar que vuelvan a quedar expuestas a una situación de maltrato.
La investigación se inició por supuestas maniobras de faena clandestina de caballos en Corralitos. Durante los allanamientos, las autoridades rescataron 19 equinos y, después, el caso derivó en un expediente puntual por la situación de estas dos yeguas. De acuerdo con la causa, cuando el ahora condenado advirtió la presencia policial intentó esconder a los animales en un terreno vecino y luego escapó del lugar para no ser detenido. Sin embargo, los efectivos los encontraron, los pusieron a resguardo y más tarde el sospechoso terminó detenido y condenado.
El punto más llamativo del fallo es el reconocimiento expreso de Dulce y Batata como seres sintientes y sujetos de derecho, algo que para las organizaciones proteccionistas representa un antecedente clave para futuras causas en Argentina. El abogado de PEMPA, Jerónimo Allende, sostuvo que la resolución "constituye un nuevo avance en el reconocimiento jurídico de los animales no humanos como víctimas merecedoras de protección efectiva". Hoy, el Código Civil y Comercial argentino sigue considerando a los animales como bienes semovientes, mientras que la Ley 14.346 sanciona el maltrato y la crueldad, aunque no cambia su condición jurídica.