Paraguay dio el golpe, sacó a Alemania por penales y volvió a octavos tras 16 años
La Albirroja empató 1-1 en 120 minutos y ganó 4-3 en los penales. Orlando Gill fue enorme con dos atajadas y José Canale metió el remate que desató el festejo.
Hay noches que quedan marcadas para siempre y la de Paraguay ante Alemania entra derecho en esa lista. La Albirroja jugó con temple, orden y una convicción tremenda para bajarle el copete a una potencia mundial. En un partido durísimo, supo pegar primero y bancar cada embestida con una entrega que hizo ruido fuerte. El premio llegó desde los doce pasos, donde el equipo guaraní terminó escribiendo una página inolvidable.
El conjunto paraguayo hizo un planteo inteligente y lo sostuvo con muchísima personalidad. Golpeó antes del descanso con el cabezazo de Julio Enciso y, cuando Kai Havertz marcó el empate en el complemento, no se desordenó ni un minuto. Aguantó los 120 minutos con firmeza y llevó la definición al terreno más bravo, ese donde los nervios pesan tanto como el juego. Ahí apareció Orlando Gill, que se agrandó bajo los tres palos y tapó dos penales clave para inclinar la balanza.
La serie tuvo de todo y mantuvo la tensión hasta el último remate. Antonio Sanabria falló su ejecución y Fabián Balbuena también quedó sin poder convertir, pero la Albirroja no aflojó. Después del yerro de Jonathan Tah, José Canale tomó la responsabilidad y la mandó adentro con una frialdad bárbara. Ese disparo selló el 4-3 y desató una fiesta inmensa. Paraguay vuelve a meterse entre los 16 mejores del mundo después de 16 años, y lo hace dejando afuera a un gigante como Alemania.