La construcción riojana, en su peor momento y con el empleo por el piso
La Cámara del sector pidió medidas urgentes al gobierno provincial tras advertir que quedan menos de 500 obreros registrados y que la actividad se desplomó a niveles críticos.
La foto que dejó la construcción en La Rioja es, sin vueltas, alarmante. La Cámara del sector puso el grito en el cielo y advirtió que la provincia atraviesa uno de los peores momentos de las últimas décadas. Con menos de 500 obreros registrados y una caída fuerte en la cantidad de empresas activas, el panorama pegó de lleno en la gestión de Ricardo Quintela.
Según trascendió a través de la Agencia Noticias Argentinas, el presidente de la Cámara de la Construcción riojana, Héctor Spallanzani, se reunió con el gobernador el 29 de junio para pedir un plan de contingencia. La actividad quedó frenada por el recorte de la obra pública nacional, pero también por la falta de respuestas provinciales para sostener el trabajo, la previsibilidad y el movimiento del sector. El reclamo fue claro: hacen falta medidas ya, antes de que el daño sea todavía mayor.
El dato que más preocupa es el derrumbe del empleo formal. De acuerdo con lo que difundieron medios provinciales, el sector quedó reducido a menos de 500 trabajadores registrados, una cifra durísima para una actividad que siempre fue clave en la economía local. A eso se suma otro golpe pesado: Rioja Política informó que la cantidad de firmas activas se redujo a la mitad. En Multimedio UNLaR, además, Spallanzani describió el escenario como el más dramático de las últimas tres décadas.
Para Quintela, la reunión no quedó como una charla más de agenda, sino como una señal de emergencia. La Cámara fue a pedir auxilio en medio de un cuadro donde se perdieron obras, puestos de trabajo y capacidad operativa. Mientras tanto, el Gobierno provincial intenta sostener su discurso de defensa del federalismo frente a Nación, pero el reclamo empresario dejó planteada una pregunta incómoda: qué herramientas propias se pusieron en marcha para amortiguar semejante caída.
En paralelo, el mandatario prepara la presentación del Plan Quinquenal Minero 2026-2030, que el oficialismo presenta como una apuesta estratégica para el futuro. Pero el contraste es fuerte: mientras se habla de inversiones a mediano plazo, la construcción, que mueve empleo, materiales, transporte y oficios, está paralizada hoy y con cientos de familias sintiendo el golpe en el bolsillo. El pedido de la Cámara quedó sobre la mesa, y ahora la presión pasa por ver si el gobierno responde con un verdadero plan de contingencia o si la crisis sigue profundizándose.