Orihuela evita la condena en Mendoza y deberá cumplir una probation con donaciones
El exdefensor de San Martín de San Juan consiguió una suspensión de juicio a prueba por 18 meses por el episodio de Potrerillos. Si cumple con lo que ordenó la Justicia, la causa se cerrará sin condena.
Después de casi un año de aquel episodio que sacudió a Mendoza, el exjugador de San Martín de San Juan, Matías Orihuela, consiguió una salida alternativa en el expediente penal. La Justicia homologó una suspensión de juicio a prueba por 18 meses, una medida que le permite esquivar una condena si cumple con todas las condiciones impuestas. Entre esas obligaciones aparece una donación de cajas de leche al Banco de Alimentos, una de las exigencias más visibles del acuerdo.
La resolución fue avalada por la jueza Amalia Yornet, del Juzgado Penal Colegiado N° 2, luego del entendimiento entre el fiscal Gustavo Stroppiana y la defensa del futbolista, representada por los abogados Nicolás Camani y Alejandro Aruani. Si Orihuela cumple con cada una de las pautas fijadas por el tribunal, el proceso quedará extinguido y no tendrá una condena penal por este caso.
El expediente se abrió a fines de julio de 2025, cuando el entonces defensor de San Martín fue detenido durante un control vehicular sobre la Ruta Nacional 7, a la altura de Potrerillos. De acuerdo con la acusación, habría realizado un sobrepaso en una zona prohibida, cruzando una doble línea amarilla. La investigación sostiene que, al ser frenado por la Policía, se negó a colaborar y reaccionó con violencia.
Según la imputación, habría golpeado con la puerta de su camioneta a uno de los efectivos, intentado agredirlo físicamente y lanzado amenazas, incluso con una supuesta referencia a vínculos con dirigentes de la AFA. Todo quedó registrado por las cámaras corporales de los uniformados. Por esos hechos, fue acusado por los delitos de amenazas y resistencia a la autoridad.
Días después recuperó la libertad tras pagar una caución real de 10 millones de pesos, ya que la magistrada entendió que no existían riesgos procesales. Más tarde, ya fuera de prisión, Orihuela negó haber atacado a los policías. Admitió la infracción de tránsito, pero aseguró que todo se descontroló cuando uno de los uniformados golpeó el vidrio de su camioneta y luego lo agredió. También sostuvo que él y su familia colaboraron con el procedimiento.