La ONU volvió a pedir que Argentina y el Reino Unido se sienten a hablar por Malvinas
El Comité de Descolonización aprobó por consenso una nueva resolución y volvió a empujar el diálogo bilateral. Pablo Quirno cuestionó la presencia militar británica y rechazó la explotación de recursos en el archipiélago.
El Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas aprobó este jueves una nueva resolución y volvió a poner sobre la mesa el pedido para que la Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones bilaterales. La meta, según el texto, es alcanzar una salida pacífica y definitiva al conflicto por la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. La iniciativa salió por consenso y tuvo el copatrocinio de todos los países latinoamericanos que integran el Comité. Desde Cancillería remarcaron que la decisión refleja un respaldo internacional a la postura argentina.
Durante la sesión en la sede de la ONU en Nueva York, el canciller Pablo Quirno volvió a marcar la postura oficial y apuntó contra la "militarización" del archipiélago por parte del Reino Unido. También cuestionó la explotación unilateral de los recursos naturales en la zona en disputa y expresó el "más enérgico rechazo" a las actividades hidrocarburíferas vinculadas al proyecto Sea Lion, impulsado por Rockhopper y Navitas Petroleum. En ese marco, aseguró que el país seguirá usando todas las herramientas que permite el derecho internacional para defender sus derechos soberanos.
Quirno fue más allá y sostuvo que la disputa sigue frenando una relación más profunda entre ambos países. "La persistencia de esta disputa impide que la relación entre la Argentina y el Reino Unido alcance toda la profundidad que demanda la historia de ambos países. La Argentina aspira a construir un vínculo maduro y acorde a esa trayectoria compartida. Una relación de esa naturaleza exige abordar la cuestión central. Exige hablar de soberanía", afirmó en su exposición. Además, rechazó el argumento británico basado en la autodeterminación y señaló que en las islas no hay "un pueblo colonizado titular de ese derecho", sino "una población británica implantada por la potencia ocupante luego de la expulsión de las autoridades y de los legítimos pobladores argentinos" en 1833. También recordó que, de los cerca de 3.000 habitantes del archipiélago, menos de la mitad nació allí, y mencionó la presencia de unos 1.200 soldados británicos, algo que, según dijo, deja en evidencia el carácter estratégico y militarizado de la ocupación.
Después de la reunión, el canciller llevó el tema a sus redes sociales y definió la cuestión Malvinas como "una política de Estado, una causa nacional y un compromiso que une a todas las generaciones de argentinos". Para cerrar, ratificó la posición histórica del país con una frase que no dejó lugar a dudas: "Por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas".