La fogata de San Juan Bautista encendió la esperanza y juntó a una multitud en Trinidad
La tradicional celebración por San Juan Bautista reunió a familias de toda la provincia en una jornada cargada de emoción, misa, procesión y el ritual de las intenciones al fuego.
El fuego volvió a mandar en una de las costumbres más queridas de San Juan. Este miércoles, cientos de personas se acercaron para participar de la celebración en honor a San Juan Bautista, en una jornada que mezcló fe, encuentro y ese clima tan nuestro de renovar energías. El momento central se vivió en el playón del CIC del Barrio Manantial, en Trinidad, donde se encendió la tradicional fogata.
Antes de llegar a ese instante, la actividad arrancó con una misa en la Iglesia Catedral, presidida por el arzobispo de San Juan de Cuyo, Monseñor Jorge Lozano. Después, la imagen del Santo Patrono salió en procesión y caravana por las calles de la ciudad, seguida por una gran cantidad de fieles que acompañó el recorrido hasta el lugar de los festejos. La vigilia musical, organizada por el Ministerio de la Música, le puso marco a la espera con cantos religiosos y momentos de reflexión.
Cuando la fogata se prendió, llegó el instante más emotivo de la noche. Decenas de personas fueron acercando papeles con pedidos, sueños, preocupaciones y deseos de dejar atrás lo que pesa. Uno por uno, esos mensajes se fueron consumiendo entre las llamas, en un gesto que simboliza purificación, alivio y nuevos comienzos. Con el frío apretando fuerte, personal de la Municipalidad de Capital repartió mate cocido caliente y sopaipillas, algo que fue agradecido por los presentes y le sumó calidez a una noche bien sanjuanina.
Así, con la luz del fuego iluminando el encuentro y la imagen de San Juan Bautista como guía, la provincia volvió a abrazar una tradición que pasa de generación en generación. La escena dejó una postal potente: familias reunidas, emoción compartida y la esperanza de que lo que viene sea mejor.