San Juan recordó a Alberto Mugnos, el hombre que convirtió el rugby en una puerta de inclusión
En una jornada cargada de sentimiento, Dinos XV y allegados a Alberto Mugnos lo homenajearon por la marca que dejó dentro y fuera de la cancha. Su idea de unir deporte e inclusión sigue viva en San Juan.
El Día del Rugbier Argentino tuvo este año un tinte muy especial en San Juan. Mientras el país rememoraba la histórica victoria de Los Pumas sobre los Junior Springboks en Sudáfrica, el programa Integrándonos, de TELESOL, puso el foco en una figura que dejó una huella enorme en el deporte provincial: Alberto Mugnos. Su fallecimiento reciente golpeó fuerte en el ambiente del rugby sanjuanino, no solo por lo que hizo como referente, sino por el legado humano que construyó junto a Dinos XV, el equipo inclusivo que ayudó a levantar y que hoy sigue creciendo con la semilla que él dejó.
Quienes compartieron entrenamientos, viajes y charlas con él coinciden en lo mismo: Mugnos era mucho más que un entrenador. Era un guía, un empujón constante y alguien convencido de que, con ganas y laburo en equipo, no había barreras imposibles. Luciano Llarena, jugador de Dinos XV, contó que llegó al rugby buscando una actividad que le ayudara a trabajar la mente y el cuerpo, y terminó encontrando mucho más que un deporte. "Yo tenía un amigo que empezó rugby. Yo necesitaba un deporte para activar mi mente y mi cuerpo. Encontré a Dinos, me ayudó a ser capitán del equipo, pude ir al Mundial y siento que fue todo gracias al apoyo y las ganas que él le puso a todo el equipo", expresó, visiblemente emocionado.
La misma mirada compartió Mariela Garrido, pareja de Mugnos, quien recordó que Dinos fue la materialización de uno de sus grandes sueños. "El refrán de Alberto era que todos podemos. Entonces, Dinos para Alberto fue un sueño hecho realidad: unir sus dos grandes pasiones, la inclusión y el rugby", señaló. Y agregó que la mejor manera de honrarlo es seguir repitiendo ese mensaje, sin bajar los brazos. "Lo mejor que podemos hacer quienes lo conocimos es seguir recordándolo así y, en cada oportunidad, remarcar que se puede. Si tenemos un impulso grande como él tuvo, todo lo que nos propongamos podemos conseguirlo", afirmó.
La actual presidenta de Dinos XV, Adriana Landau, también destacó la visión que tuvo Mugnos desde el primer día. "Era un soñador. Sabía que los chicos deportistas con alguna discapacidad no tenían límites y que podían jugar al rugby", sostuvo. Además, recordó el origen del equipo en 2017, cuando Los Pumas visitaron la provincia junto a Los Pumpas, el seleccionado argentino de rugby inclusivo. "Alberto decidió esperarlos con un equipo sanjuanino. Junto al profesor Salvador Pascual armó el grupo. Jugaron contra Los Pumpas y ahí nació Dinos. Desde entonces no dejó de crecer", relató.
El cariño que despertaba iba mucho más allá de la cancha. Conocía a cada jugador, sabía qué necesitaba, qué lo motivaba y también cuáles eran sus desafíos. Martín Masi lo resumió con una frase simple pero cargada de afecto: "Le diría que vuelva, porque como profesor era muy correcto. Me ayudaba para ser el wing del equipo". También habló el periodista y exrugbier Andrés Zucal, quien recordó a aquel "Besu" de su juventud. "Fuimos jugadores de rugby y él eligió estudiar para ser profesor de Educación Física. Siempre tuvo una pasión especial por su profesión. Cuando dejó de jugar, decidió seguir ayudando dentro del deporte, especialmente a chicos con discapacidad", rememoró.
Zucal sumó otro rasgo que lo definía hasta el final: "Nunca mostraba tristeza. Nunca supe que estaba enfermo y creo que era porque él quería seguir transmitiendo alegría. Siempre tenía una sonrisa. Lo recuerdo con una vitalidad que lo acompañó en cada paso de su vida". Entre tantos testimonios, también se destacó el de Carlos Aguirre, que dejó una definición corta y demoledora por lo que significa Mugnos para todos ellos: "Alberto para mí era familia, un papá, un amigo, el mejor profesor de gimnasia y técnico". Y cerró con una frase que lo dice todo: "Dinos es mi corazón".
En cada práctica, en cada partido y en cada chico o chica que encuentra su lugar dentro del equipo, la historia de Alberto Mugnos sigue latiendo fuerte en San Juan. Porque su mayor triunfo no estuvo en un marcador, sino en demostrar que el rugby también puede abrir puertas, abrazar historias y transformar vidas de verdad.