Challenger Gold frena el traslado de mineral y apunta a reactivarlo en 2026
La firma confirmó que el envío desde Hualilán hacia Casposo seguirá parado por unas semanas y que la vuelta está prevista para el tercer trimestre de 2026. Mientras tanto, promete sostener los pagos a contratistas y proveedores.
Challenger Gold confirmó que el traslado del material extraído en Hualilán hacia la planta de Casposo seguirá suspendido durante las próximas semanas y que la reanudación recién llegaría en el tercer trimestre de 2026. La novedad cayó como un baldazo de agua fría en el ambiente minero sanjuanino, donde ya venían circulando versiones y bastante inquietud entre contratistas y proveedores. La comunicación oficial buscó ordenar el panorama y bajarle el tono a las especulaciones.
Según la compañía, esta pausa responde a cuestiones operativas que ya estaban previstas dentro del desarrollo del proyecto y a revisiones técnicas orientadas a afinar las próximas etapas de explotación y procesamiento. La idea, explicaron, es retomar los envíos cuando haya en Hualilán un volumen suficiente de mineral apto para sostener una campaña continua, algo que permitiría una logística más pareja y una producción más firme. En otras palabras, la empresa quiere evitar arrancar a medias y apunta a una operatoria más estable.
El anuncio llegó después de que se conociera la paralización del traslado, una situación que generó preocupación en el sector y alimentó rumores sobre eventuales problemas técnicos en las estimaciones iniciales. Sin embargo, el comunicado evitó responder de manera directa a esas versiones y remarcó que la firma sigue analizando información geológica, minera y operativa para definir los próximos pasos. Mientras tanto, Challenger Gold aseguró que durante junio y julio cumplirá con los compromisos económicos asumidos con las empresas de transporte y con otros contratos vinculados a esta etapa.
La operatoria entre Hualilán, en Ullum, y Casposo, en Calingasta, había sido presentada como una de las apuestas más novedosas del proyecto. El esquema prevé mover el mineral a lo largo de unos 165 kilómetros para procesarlo en instalaciones ya existentes, sin necesidad de levantar de entrada una planta propia. La licitación adjudicada a MTZ, Terra Logística y Mi Viejo marcó la magnitud del emprendimiento: un contrato por tres años, con el traslado de unas 720.000 toneladas de roca mineralizada y una inversión superior a los 27.400 millones de pesos.
La suspensión temporal también alcanza tareas complementarias, entre ellas la instalación de un puente modular sobre el río de los Patos y distintos monitoreos ambientales ligados a la logística del proyecto. Pese a este freno, la empresa insistió en que Hualilán conserva indicadores geológicos sólidos y un fuerte potencial productivo. Con ese respaldo, sostiene que el yacimiento tiene condiciones para proyectar una explotación de largo plazo y mantener actividad minera durante varios años.