Adrián Ravier, el elegido para tomar la vocería presidencial
El Gobierno movió fichas y puso a Adrián Ravier al frente de la comunicación oficial. La decisión llegó tras una reunión en Olivos y apunta a despegar al área de la tensión política que venía arrastrando.
El Gobierno nacional nombró a Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, en una jugada que busca ordenar la comunicación en medio de un clima bastante cargado. La confirmación llegó de la mano del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, después de una reunión con Javier Milei en la quinta de Olivos. Con este cambio, la Casa Rosada intenta darle aire a un área que venía con demasiadas miradas encima.
En un mensaje difundido en redes, Adorni le dedicó unas palabras al flamante funcionario: "Todos los éxitos en esta nueva etapa Adrián querido. Gran desafío por delante: serás la voz de quién está haciendo grande a la Argentina nuevamente". Hasta ahora, Adorni cumplía el doble rol de coordinador de gabinete y vocero, mientras sigue atravesando una situación política delicada por las investigaciones en su contra por presunto enriquecimiento ilícito.
Adrián Osvaldo Ravier nació en la Ciudad de Buenos Aires en 1978 y es economista, con especialización en teoría monetaria, ciclos económicos, finanzas públicas e historia del pensamiento económico. Según la información oficial, obtuvo su doctorado en Economía Aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid en 2009, bajo la dirección de Jesús Huerta de Soto. También cursó una Maestría en Economía y Administración de Empresas en ESEADE y se recibió de Licenciado en Economía en la Universidad Nacional de Buenos Aires.
En el plano académico, Ravier pasó por aulas de la UBA, ESEADE, UCES, la Universidad del Salvador y la Universidad Católica Argentina. Además, fue profesor visitante en la Universidad Francisco Marroquín, en Guatemala, durante 2012. Actualmente dicta Macroeconomía en UCEMA y Fundamentos de Economía en la Universidad Nacional de La Pampa, mientras que en posgrado enseña teoría monetaria y ciclos económicos en la UFM y la Universidad de las Hespérides.
Su recorrido también incluye premios y reconocimientos de instituciones como el Ludwig von Mises Institute, el Institute for Humane Studies y la Mont Pelerin Society, donde fue distinguido por su ensayo "La globalización y la paz". En términos ideológicos, se define como liberal clásico y defiende la economía de mercado, la propiedad privada, la libertad individual y un Estado más acotado. Entre sus ideas plantea frenar el crecimiento del gasto público, privatizar los sistemas de pensiones y avanzar con una apertura económica más fuerte.
Con este nombramiento, el Ejecutivo busca darle una vuelta de tuerca a la comunicación oficial y, de paso, correr el foco de la polémica que venía golpeando al área. En los pasillos del poder admiten, por lo bajo, que la situación ya no daba para seguir pateándola. Ahora, la apuesta es que Ravier tome la posta y ayude a bajar la espuma en un momento bien sensible.