Los directivos de Mercado Libre meten plata propia y el mercado toma nota
En medio de la corrección bursátil, varios ejecutivos compraron acciones de la compañía con su propio dinero. En Wall Street leen el gesto como una muestra de respaldo al negocio, aunque no despeja las dudas de corto plazo.
Las últimas semanas dejaron un movimiento que no pasó inadvertido entre los inversores que siguen de cerca a Mercado Libre. En plena volatilidad y después de una fuerte corrección en la acción, algunos de los principales ejecutivos y directores salieron a comprar papeles con dinero propio. La jugada encendió lecturas de todo tipo en el mercado, que siempre mira con lupa cuando los que están adentro deciden poner la billetera sobre la mesa.
La operación más reciente la hizo Marcelo Melamud, que adquirió 124,64 acciones a un precio promedio de USD 1.604 por papel. La inversión rondó los USD 200.000 y le permitió aumentar su participación dentro de la empresa. Antes había sido el turno de Alejandro Aguzín, integrante del directorio, que compró 600 acciones a un valor cercano a los USD 1.655 cada una. Después de esa movida, conserva más de 5.300 acciones entre tenencias directas y acciones restringidas.
En Wall Street este tipo de señales no se mira de reojo, sino con atención plena. Cuando un ejecutivo vende, puede haber mil razones detrás: impuestos, gastos personales o simplemente diversificación. Pero cuando compra en el mercado abierto con recursos propios, el mensaje cambia por completo. Daniel Pesalovo, operador financiero, le dijo a LPO que lo más relevante es el contexto en el que aparecen estas compras. Según explicó, la acción no viene de una racha alcista sino de una corrección importante, y eso vuelve más llamativo que los propios directivos decidan aumentar su exposición.
Pesalovo aclaró que estas compras no garantizan que el papel ya haya tocado un piso, pero sí funcionan como una señal de confianza hacia adelante. "Los insiders pueden equivocarse como cualquier inversor, pero indican que el castigo reciente puede haber sido excesivo respecto de las perspectivas de largo plazo", señaló. En otras palabras, los que conocen la cocina de la empresa parecen creer que el golpe del mercado fue demasiado duro para lo que realmente vale el negocio en el largo plazo.
La presión sobre la acción también está ligada a la transición en la conducción de la compañía. Después de más de dos décadas al frente, Marcos Galperin dejó el cargo de CEO y le cedió el mando operativo a Ariel Szarfsztejn. De todos modos, el fundador no se corrió del centro de la escena: sigue como chairman ejecutivo y continúa involucrado en áreas clave como la asignación de capital, la estrategia corporativa, la evolución de productos y el desarrollo de herramientas basadas en inteligencia artificial.
Para Mariano Dragani, de Somos Inversores, la compra de los directivos cobra todavía más peso porque llega en medio de las dudas del mercado. "Cuando varios ejecutivos compran en un período relativamente corto, la señal gana importancia. Están poniendo capital propio porque consideran que el valor actual no refleja adecuadamente el potencial futuro del negocio", sostuvo. Más allá del ruido bursátil, los fundamentos siguen siendo fuertes: Mercado Libre mantiene el liderazgo regional en comercio electrónico, Mercado Pago sigue creciendo en servicios financieros y la red logística propia se consolidó como una ventaja decisiva. Claro que el escenario no está libre de tensión. La competencia aprieta, sobre todo en Brasil, donde pelea contra gigantes como Amazon y Nubank, en una pulseada que obliga a resignar margen para no perder terreno.