De Paul y Paredes no sueltan su ritual antes de cada partido de Argentina
La costumbre nació hace tiempo, viajó por todas las grandes citas de la Selección y volvió a aparecer en la previa del Mundial 2026. Dos referentes del mediocampo sostienen un gesto mínimo, pero ya inseparable del grupo.
Mientras la gente hace la cuenta regresiva para el debut de Argentina frente a Argelia, adentro del plantel hay una escena que ya es parte del folklore de este ciclo. Rodrigo De Paul y Leandro Paredes sostienen una rutina que, para ellos, tiene peso propio. No importa el escenario ni la presión: el ritual se cumple igual, sin vueltas.
Cuando el equipo pisa el estadio, ambos salen al campo y caminan hasta la mitad de la cancha. Ahí, con toda naturalidad, se comen los caramelos masticables Sugus antes de volver al vestuario. La cábala se repite desde hace años y ya quedó atada a los momentos grandes de la Selección. En el grupo la conocen, la respetan y no la tocan.
Todo está aceitado al detalle. Los caramelos los dejan antes los utileros en el vestuario, vienen contados y siempre son del mismo sabor. Después de cumplir con ese paso, De Paul y Paredes regresan junto al resto para terminar de alistarse. Parece una pavada, pero en un vestuario ganador esas señales pesan y mucho.
La escena ya apareció en la Copa América, en las Eliminatorias sudamericanas y también en el inolvidable Qatar 2022. Ahora, con el estreno en el Mundial 2026, volvió a decir presente sin cambiar una coma. Para muchos será un detalle menor; para ellos, forma parte de una costumbre que acompaña una de las etapas más gloriosas de la Selección Argentina.